viento de luna

la tarde ha caído.
impulsos frugales que se quedan al margen de la férula del asedio:
un rostro vertido en un balde de encomios desinflados
bajo el umbral de una caricia defenestrada.

se escucha el lamento vespertino de las sombras,
que van conquistando las esquinas de una foto amarillenta.
mientras regreso, ondulan las hojas.
parece que barajan los naipes de la hibris
entre un manto de niebla cayeyana.

me quedo con el viento de luna,
la brisa embebida en un conjuro de complicidad
que se pierde en embrujo orbital
y se cristaliza en la gelidez sórdida de los ojos.

4 pensamientos sobre “viento de luna”

  1. lo encontré “diccionárico”, propedéutico en el uso del lenguaje, y por extensión, un poco forzado… sin embargo, una vez pasada esta molestia las imágenes que convocas son fuertes y, aisladamente, bellas (la caricias defenestrada!, hermoso). montadas unas sobre otras tienen un efecto anestesiante, que no sé si querías convocar en el lector…

  2. querida raquel. a veces las desformas, los abusos de lenguaje, y lo excesos son maneras de romper la forma. y sí, a veces la forma importa más que el contenido. y si me vas a catalogar de “diccionárico”, te recomiendo no juzgarme de prosedéutico, que sí lo tuve que consultar en el DRAE. pero gracias por la sinceridad, siempre se aprecia.
    saludos,
    alejo

  3. Estoy de acuerdo con Raquel en que el lenguaje extremadamente rebuscado parece a propos, pero quizás tenga su propósito y, como no lo sé, no lo juzgo. Me gusta el aire amarillento y nostálgico, del que no caben dudas. Manejas bien en cada estrofa los elementos de vejez.

  4. wow! me encanta este pedazo:

    me quedo con el viento de luna,
    la brisa embebida en un conjuro de complicidad
    que se pierde en embrujo orbital
    y se cristaliza en la gelidez sórdida de los ojos.

    Saludos, Alejandro.

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