me gusta cuando empiezas a sobarme–
toda la ternura que te cabe en la cabeza
y también, sin querer
la que no sabes posible
evidente y expuesta
en el gesto valiente que te acerca
a mi vulnerabilidad
me gusta cuando empiezas a sobarme–
toda la ternura que te cabe en la cabeza
y también, sin querer
la que no sabes posible
evidente y expuesta
en el gesto valiente que te acerca
a mi vulnerabilidad
cuanta sinceridad cabe en una caricia. hermoso.
sin acentos.
no sólo las caricias son sinceras, también este poema. admiro la honestidad, la falta de ínfulas…
No entendí lo de la vulnerabilidad. ¿Por qué es que eres vulnerable?
vulnerable ante quien se desarma o se deshace de la pose macharrana, vulnerable al gesto, eso. vulnerable porque enternece la ternura.
tambien me siento vunerable, seran los astros ?…
no creo q sean los astros, esto de desarme es inevitable en los comienzos de mes
bienvenida, ariadna. me encanta leerte.
bello!!!!
igual contigo, bella
Pido permiso para hacerle copy paste…. pa ponerlo en otro lao, y quizás traducirlo también. Porque me parece una cosa tan y tan sencilla, pero como todo, las cosas pequeñas son las que más impactan. ¿Quién quiere de verdad un yate de cuchucientos pies de eslora? bueno a muchos les gustaría, ¿pero para qué? ¿para usarlo una vez cada 2 meses? Mientras que el “gesto valiente”, sobretodo valiente, de acercarse a dar una tímida caricia, mínimo beso, de alguna forma se detiene en el tiempo, o sucede en cámara lenta.
“Toda la ternura que te cabe… y la que no sabes posible”.
La gente, los seres humanos somos tan ingenuos al pensar que todo lo que hay que saber ya lo sabemos. Y nos sorprendemos cuando tu cuerpo logra logros que jamás pensaste.
less is more
tiene permiso, mándeme el link a nicolececilia@gmail.com plis