Tacos and More

De camino a la universidad donde enseño hay letreros para chinas y tomates gigantes; destartalados almacenes de equipo médico; tiendas de antigüedades. Hay noches de Casino todos los martes y jueves en el Red Deer Inn. Hay HBO en el Sleepy Hollow y los primeros lunes de cada mes, el Horseshoe ofrece clases de baile en línea. Me pregunto cuán rentable sería un pequeño restaurante mexicano to go, o quizás un kiosco de fuegos artificiales. Llevo seis meses con una antología de cuentos fantásticos chinos en la mochila y hasta ahora la palabra dinastía no ha provocado un cambio drástico en mi escritura. Conviene considerar otras oportunidades de empleo. Quizás podría comprar el lote contiguo al Horseshoe y montar un valet parking; buscar integrarme a la comunidad y que los granjeros me miren con sospecha. Entonces me haría pasar por “loner”. Usaría nombre falso. Amanecería con resaca en el trailer de la bartender del Horseshoe, por su puesto, y esquivaría a las autoridades a diario en una camioneta roja transitando la tierra de los pantanos con un perro y el Carabine Co… ¡¡pérate, puñeta!! “Country Taco”, eso es.

8 pensamientos sobre “Tacos and More”

  1. Mi plan B era irme a Nueva York a vivir el cliche de mesera audicionando. Gracias a Dios que pense en mi plan B en Praga y no en un estado sureño , alabado!

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