Si tinta y sangre
fuesen líquidos homólogos
se entendería un poema
como la secreción
más íntima
del cuerpo-poeta
Se hablaría así de
supurar poesía
exhalar poesía
vomitar poesía
La poesía de
la cerilla de los oídos
o
la que se encharca
después del orgasmo
Entonces existirían
museos de secreciones poéticas…
Se intentaría recolectar
el semen de Borges,
el excremento de Neruda,
algún feto disecado de Delmira Agustini
o
las últimas lágrimas
lloradas por la Storni
Ellos, los escogidos que
ya no necesitan lengua
–Totalmente inútiles–
Ellos que hablan
en fraseos ambiguos
Terminarán subastando
excreciones para concretizar
su palabra de solitarios,
su monólogo estilístico
de viscosa textura hiliática…
Considerando que lo viscoso
se acerca más
al resbaladizo
vaivén de la lengua,
terminaremos sustituyendo
al lenguaje poético
por secreciones incautas.
Es cuestión de tiempo.
Se los aseguro.
JAJA, no se preocupen que no ando armada…
Me pareció muy bueno… sobre todo lo del excremento de Neruda.
esto esta bien cabrón (sin obligaciones a responder). es lo más que me ha llamado la atención de tus poemas… but, again, yo no sé na de poesía, así que habrá que preguntarle a mara (obviamente, after los papers)
diache, kari, cada vez que lo releo me gusta mas
Algo que jamás pensé ver en el internet (en ningún lugar, realmente…):
“Se intentaría recolectar
el semen de Borges,”
…
¿sera dulzón?… digo, el del otro Borges, por Dios…
manuelo… táte quieto.
exelente y despues de haber leido el libro disfrute el poema mas. como decimos en mi tierra “eres una tesa”