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Colaboradores

Agradecemos a Margarita Pintado y a todos los que colaboraron con la Edición Cursi.


Miguel Ayala
Yolanda Arroyo Pizarro
Carmiña Candido Daverio
Isaac Cazorla
Karina Claudio
Nicole Cecilia Delgado
Ana María Díaz
Lauri García Dueñas
Sergio C. Gutiérrez Negrón
Christian Ibarra
Luis Othoniel
Mara Pastor
Luis Ponce Ruiz
Jesús Ramos Soodhoo-Ramj
Guillermo Rebollo-Gil
Alleya I. Rodríguez Vázquez
Nydia Antonia Russe
colaboradores

Margarita Pintado
editora

Miguel A. Ayala (San Juan, 1960), mejor conocido como el novísimo de 47 años de edad, cuenta con una extensa obra que ha sido reseñada en ninguna parte y ampliamente difundida en las más altas esferas del olvido. Su gran sueño es convertirse en un compositor de la talla de Tite Curet Alonzo, pero no ha logrado aprender a escribir en clave. Su ingenio para atornillar palabras ha sido reconocido con varias nominaciones al premio Retruécano Patizurdo del año. Panaceas y Placebos, blog en el que deja sus garabatos, está bajo investigación de un Gran Jurado Federal que todavía no ha dictaminado si debe confinarlo en Guantánamo o recluirlo en Capestrano.

Karina Claudio (San Juan, 1984). Bachiller en Artes, Departamento de Estudios Interdisciplinarios (2007) de la Universidad de Puerto Rico. Actual estudiante de Maestría en el Departamento de Performance Studies, NYU. Becaria del Hispanic Arts Foundation (2007). Sigue siendo poeta, artista de performance y embelequera. Ahora reside en Brooklyn, un poco menos nómada.
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Lauri García Dueñas. Escritora y periodista salvadoreña de 27 años, residente en “Ciudad Capital”, México D.F. Su blog está acá.

Sergio C. Gutiérrez-Negrón (1986) cursa estudios de Periodismo y Estudios Hispánicos. Aunque se ha limitado mayormente al medio virtual, ha publicado en algunas revistas impresas, al igual que en la antología En el vientre de una isla (aBrace, 2006). Es parte de los colectivos Parque Pasivo y de la Asociación, y de la junta editorial de la revista Agentes Catalíticos. Se limita a escribir cuentos, reportajes y crónicas. Ha escrito tres novelas, dos de las cuales son muy malas, y se tiene prohibido escribir poesía. Mantiene el blog Hilemorfismo(s) o la Mueca Periférica.

Christian Ibarra (San Juan, 1987) conoce la fecha en que nació, no el día. Estudia en la Universidad de Puerto Rico de Río Piedras un bachillerato en Estudios Hispánicos. Escribe poco. Ha publicado, poco también, en Puerto Rico y Chile. Participa en la Asociación de Escritores Universitarios. Pronto saldrá un poemario a dos voces, junto a Xavier Valcarcel titulado “Confort y otras muertes”. Tiene un blog, El Barco Rojo.

Luis Othoniel (San Juan, 1985) cursa estudios doctorales en literatura en la Universidad de Princeton. Integrante original del grupo Derivas, ganó el premio del certamen de cuentos de El Nuevo Día en el 2007. Ha publicado cuentos, poemas y artículos en varias revistas y libros en Estados Unidos y Puerto Rico. Su primer libro, Otra vez me alejo (fragmentos), está siempre a punto de terminarse y no termina. Digamos que las influencias son Thomas Bernhard, Macedonio Fernández y Machado de Assis. foto

Mara Pastor (San Juan, 1980). Poeta, fotógrafa aficionada, editora, estudiante, tallerista. Actualmente, realiza un doctorado con especialización en poesía caribeña y latinoamericana en la Universidad de Michigan, en donde forma parte de la junta editorial de la revista de estudiantes graduados Tiresias: Culture, Politics and Critical Theory. Ha publicado ensayos académicos y trabajos creativos en el Caribe Hispano, España, México, Argentina, Canadá y Estados Unidos. Forma parte de la antología Cuentos de oficio (Terranova 2004), editada por Mayra Santos-Febres. Ha publicado poemas, cuentos y ensayos para la sección “De trasmano” del semanario Claridad, y editó la revista La secta de los perros junto con Rafael Acevedo. Desde la publicación de Alabalacera (Terranova 2006), ha aparecido en revistas tales como Katatay (Argentina), Transverse (Cánada) y Letra en ruta (Princeton). Sus poemas han sido traducidos al catalán y al inglés. A finales de 2007, fue coordinadora del recital de poesía “Poetry is Busy”, que convocó a un variado número de poetas residentes dentro y fuera de Puerto Rico, en un esfuerzo por crear diálogo sobre las distintas poéticas. Pueden visitar su página, Ohdiosas. foto

Nicole Cecilia Delgado (1980), poeta, traductora y organizadora cultural, nació en Puerto Rico. Obtuvo una Maestría en Estudios Latinoamericanos de la Universidad del Estado de Nueva York. Ha publicado tres volúmenes de poesía: inventario secreto de recetas para enrolar las greñas con cilindros de colores (2004), secretos familiares (2006) e intemperie (2007). Actualmente cursa un diplomado en creación literaria de la Sociedad General de Escritores de Mexico y lidera talleres de encuadernación artesanal. Visítela en internet en Rabietario para conocer su trabajo más reciente.

Luis Ponce Ruiz (Santurce, 1983) tiene una novela a medio comenzar y un poemario a medio acabar. Mantiene sus vicios de pequeño burgués escribiendo reseñas de restaurantes chic, aunque su sueño es hacer una enciclopedia gastronómica sobre las fondas boricuas. También escribe mentiras complejas, cartas de amor larguísimas, poesía pornográfica y ensayos político-sociales desde su autoexilio en La tribu de los cafres. Preferiría morir de una manera más creativa que de un flechazo envenenado o en un cuarto de hotel en Valparaíso.

Jesús Ramos Soodhoo-Ramj (San Juan, 1981). A los nueve años salió con sus padres de Puerto Rico y vivió en la India, Inglaterra y Trinidad Tobago, experiencia que le abrió los ojos a la diversidad del mundo. Posee un bachillerato en Antropología y actualmente cursa su maestría en Historia. Ha ganado varios certámenes literarios de espacios cibernéticos pendejistas, piensa que ser penepé es pecado y que entre Puerto Rico y Culebra está Atlántida.

***

Margarita Pintado (Bayamón, 1981) estudia en Emory University, Atlanta. Dentro de un año y medio obtendrá su doctorado en el programa de Español y Portugués, y luego sabe Dios a dónde se irá. Últimamente le sigue la ruta a una cosa que le ha dado por llamar ‘literatura trash’ y también le ha dado por teorizar sobre lo efímero, la ruina, el presente y todas esas cosas que no se dejan agarrar. Tiene un blog de escritura creativa, Desvalijados, en donde escribe poesía, ensayos y otras cosillas más. Ya se le quitó aquello de modelar por los excesos de la edad.

¡Cursi tu madre!

¡Macarena que te pierdes! ¡Macarena, no! ¡Tan lejos no! Ven, quédate acá, quieta. No vueles. No mires por la ventana. No preguntes las respuestas… Si supieras niña que de mi necesitarás toda la vida. ¡Óyeme! Sin esta que te habla te joderías. ¡Mírame! Sin esta que te cuida tu te mueres, tu te pudres y ¿Quién te entierra? ¿Quién te pone flores? ¿Quién te trenza las hebras negras de la cabeza?… Mugrosa, a mí me debes tu la vida, a mí. Cabroncita, Tanto que te quiero, que lo que hago por ti lo hago sin esperar nada a cambio, sin esperar que me quieras. Coño, sin esperar que me quieras no, sin esperar que me ames, que me adores, que me idolatres, por haberte bañado y alimentado, por haberte limpiado el culo… ¡No! ¡Macarena no camines! No ves que aquí estoy yo. Espérate. Pon tus brazos en mis hombros, yo te cargo. ¿A dónde? No, para allá no. ¿A dónde? No. Para allá tampoco. Llora. Duérmete. Asústate. No corras. Quédate aquí bien cerquita mío. No hables con nadie. No te montes en ningún carro con extraños. Cómete los vegetales, vamos, abre la boca. No te chupes el dedo. Llámame todo los días. ¡Respétame! Nunca me dejes. Nunca me olvides. Te amo.

Alameda

algo entre las orquídeas
no sé todavía qué
el viento estruja la veleta de colores
hay una niña que no conozco
regalos de color verde
me sorprenden los pétalos violetas de plantas nombradas en latín
ellas van abriéndose frente a mis ojos, pluscuamperfectas
sin una hoja seca que arrancar

no hay futuro denso o rojo
cierto
lo que tenemos hasta hoy es un río papagayo colmado de in-cer-ti-dum-bres
para mientras la luna es de queso
de tío Coyote
tenemos miedo de los reflectores
toda la luz alunada nos penetra
de noche

mañana,
comeremos dulces sin nombre
y me sentaré en tus piernas sobre una banca de la Alameda
a media vereda
y después de recibir volantes de distintas asociaciones de auto ayuda
como no nos importará lo que digan
nos diremos bajito:
“Esta es la ciudad más linda del mundo”

(sin título)

I

Poesía… eres tú.
G.A. Bécquer

En el cauce de tus rizos
se cuecen poemas
como granos de lluvia en un vitral,
desnudan los suaves pliegues de luz
que nacen de mis pupilas
cuando encuentran en tu silueta
los destellos del crisol
que cuaja tu poesía entre mis manos
y el trino del poema
que descansa sobre tu piel
mientras todos los versos
que pueblan tu geografía
se abalanzan sobre mis dedos.

3

En el reverso de tus labios.
Vestidos de nacar
se esconden los versos
que aún no conozco
me aguardan;
desovando flores carmesí.

XIV

Las palabras que nacen de tus labios
son como la poesía de Neruda,
las azaleas que nacen de tus ojos
poseen el aroma que me embriaga
hasta convertir mis sílabas mustias
en pequeños manantiales de vino
que manan sobre la hoja donde intento
de un trazo certero dibujar tu arco,
adjetivizar tus pezones anchos,
delinear los límites de tu vientre,
ser enólogo de todos tus ríos
y hallar el códice de tus enigmas
en la maravilla que es tu sonrisa.
Desvelándome en tu jardín de azaleas.

Busco
Busco en el silencio
de la noche
un verbo transitivo
que encauce mi soledad
hacia los mares de canela
que insinúa tu mirada.

Puré de Constelaciones

Aclaraciones previas
No dedico la presente a las mentes retorcidas que conciben las raíces como cuerpos desnudos y que cubren la muerte y la desdicha con un escaso pétalo
Nada que ver con concepciones materialistas es esta noche y su influjo
El miedo es un sentimiento insano, eternamente omnipresente, como expresión del arraigo innato a la vida

****

Componente de metáforas, ingrediente de predicciones, ensalzado en infinitos cánticos ¿Qué más decirte? Estela, cuento, gota, palabra, pájaro, cielo, ensoñación
Emerges desde la tibia somnolencia con ánimos de viento y totalidad
Hijo de una escultura, te concibes lentamente

1. Remordimiento. Acerca de tus heridas. Quisiera cerrarlas con hilo, asegurándome que tus entrañas no vuelvan a desbocarse y que encuentren nuevamente una imagen bella. No es que la belleza se deslice por la piel (Aperitivo en Venus)

2. El tiempo. Llave perecedera de regocijos, me ha indicado que tu esencia no se diluye fácilmente y que la impresión que causas es indeleble, como recuerdo inmerso en colores, plasmado en intervalos o en papiros Irrebatible Como un amuleto (Nada parecido a una estrella fugaz)

3. Ilimitable Es que a pesar de recorrer mediante la luz, tus ojos de miel oscura, aún no he podido inmiscuirme en los recónditos vericuetos de tu existencia, trato de merodear en tu alma y comprender tus únicas verdades Irredimible El cariño es inmenso (Paseo nocturno por la Osa Mayor)

4. Esta noche que algunos contemplan como otras completamente iguales, te escribo en contraste a los que no aman, de los que no piden, ni tienen una llama constante, un escalofrío como vos (Despegue hacia la Vía Láctea)

5. Imposible
No podría escribir en el agua
perpetrar asaltos
concretar soluciones
dejar de hablar
y respirar sólo de vez en cuando
nacer dos veces
volar con alas ajenas
reflejar farsas
carcomer espíritus
tener sueños sin premisas
pensar en prosa
dejar de entonar melodías
bailar a un solo compás
limitarme a vivir y pasearme en un lugar sin ideales
decir siempre verdades exactas
o mentiras completas
encontrar la piedra filosofal
matar todas las irracionalidades humanas
dejar de evocar los pasados y los futuros
vivir sin preceptos sin ilusiones

No podría calmar mis ímpetus espontáneamente ilusos
acallar el vaivén de esta embarcación
Aquí y ahora no podría
como tampoco podría
dejarte de querer
(Intento vano de explorar un hoyo negro)

6. Imperturbable. Cuando te veo cabizbajo y pensativo queriendo entender la miseria del género humano, considerando el universo como patria tuya, cual cosmonauta, en su cosmonave, cosmopolita, perdido entre lo cósmico; quisiera entonces arrancar desde su eje tu dolor, empacarlo en lágrimas, arrojarlo al vacío, intentar componer lo imposible: la tangente del egoísmo, la coraza de la incomprensión (Así son los terrícolas) Más sólo puedo abrazarte los estremecimientos, sólo puedo estar contigo, contiguo, ambigua y contradictoria

7. Impotencia: Reconocimiento de la mortalidad (Turbulencias ocasionadas por meteoritos)

8. Reflexión: el hastío que causa contemplar el firmamento todas las noches, provoca la semejanza a las plantas sin fotosíntesis, llega el momento del análisis póstumo, encaminándome así por la senda de lo real, sin cobardías de coyote diminuto (Hay una estrella que siempre está en el norte y que guía a los marineros)

9. Ilusión: En el futuro pretendo viajar intrépidamente por la vida, como una “Ornithoptera priannus poseidón” (especie de mariposa que vuela oriunda de Nueva Guinea) y encontrarme como se descubren las inhibiciones. Me gustaría que me acompañases, como el triángulo escaleno es amigo del triángulo isósceles (Viaje interplanetario, por la galaxia, sin estorbos)

10. Plegaria: Creo en ti, como el escritor cree en sus escritos, cree en mí (aunque creer en mí no es tan fácil) Puré de constelaciones, ante dioses iracundos, por los errores cometidos, la esperanza es justamente lo que se necesita.

“Tuve miedo de las deliberaciones, acciones y repulsiones superficiales del ser humano, tengo miedo y tendré miedo. Pero junto a vos sería difícil tener ese mismo miedo, porque eres algo esencialmente profundo. Exacto y pleno, anocheciendo o amaneciendo.”