Rojo

A Carol y Rosa Adriana

Arándano es el color de la ausencia estampada en los árboles viejos,
es la estela de rizos que queda tras los barcos que zarparon sin uno,
la matemática simple que ese desglosa en sofás muy pequeños para los besos.

Sangre es el color de las noches rajadas por las raíces de lo inesperado, el silloneo tedioso por veredas que nunca recorriste,
la incertidumbre de no saber sus pensamientos antes del destello.

Achiote es el color del primer orgasmo que no se divulga,
el vodka cómplice luego de estrujar los peces,
la redondez imperfecta y dual que se idolatra con los labios y se ofrenda con la lengua.

Merlot es el color de las páginas del kamasutra que se quedaron en el tintero,
la simbiosis del aceite y el vinagre,
la certeza de que la vida es concéntrica y las bifurcaciones tan solo son pretextos
para que dos soledades insondables se hagan compañía.

San Juan, PR
diciembre 2004

5 pensamientos sobre “Rojo”

  1. Qué viva el Rojo! Lo mejor del otoño, no? los árboles rojos son las venas de los caminos,
    desangrándose

    Para los interesados en lecturas cromáticas bermejas:

    Carson, Anne. Autobiography of Red: a Novel in Verse.
    Vintage Books (New York , 1998).

    Pamuk, Orhan. Me llamo Rojo.
    Punto de lectura (Madrid, 2004).

    Wittgenstein, Ludwig. Observacions sobre los colores.
    Palidós Estética (Madrid, 1994).

  2. No soy poeta, pero los papás de mi primer novio sí: le pusieron Rojo, parece que porque tiene la piel de achiote.

  3. Awilda, la primera vez que leí este poema me gustó mucho. La segunda vez me gustó un poco menos. La tercera vez me gustó aún más que la primera, y todavía no entiendo por qué me gustó menos la segunda.

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