Tengo la vena hinchada de unos gatos relamiéndome.
Me aruñan y me orinan recordándome tu yo.
Despójate y despójame de toda tu sarnosa huella
porque no aguanto ese picor que me recuerda tanto a ti.
Gatos verdes me acarician la membrana ultralunar.
Me duelen sus pezuñas tras la carne porque me encajan y me abren
lo que guardo tras las capas de un jabón.
Hedor y sarna.
Lunita enferma.
Golpetazos felinos/femeninos con olores coagulados de la leche sin cartón.
Cómeme o vete.
Ya no tengo fuerzas pa’ espantarte.
Me queda derramarme
porque eso es lo que soy.
Maúlla o muérdeme la sangre que se empoza.
Pronto seré un charquito blanco
y las lenguas sucias de otros gatos beberán mi yo por ti.
por Xavier Valcárcel

ya era hora que el duende de la toronja se uniera a derivas, bienvenido. me gusta como trabajas lo abyecto del físico animal-humano a través de los gatos. yo prefiero los perros.
iqomz (saludos a karina y a nicole)
me encanta el ritmo
y la lunita
mmctgskr
uff, muy buen texto…sabroso ritmo y sabrosas imágenes…me sentí felina, recorriendo el cuerpo de la voz poética…
clave secreta: ojfxr
wao, si las poetas codificadas (nppnk) lo aprueban, hay material, chá. besitos a nicole cecilia y a karina, jevas de palabra dura.