Pasión en el Hermitage: Rapidez

Segundo de una serie de trabajos sobre las “Seis propuestas para el próximo milenio” de Italo Calvino, en conmemoración del vigésimo aniversario de su muerte.

¿Cómo que escriba aquí, no ve que hay más lugar disponible?
Sobran las fibras de cannabis.
Nathaniel Norton

Luego de inventar el epígrafe, al estilo revolucionario del poeta laureado Javier Ávila, procedió a escupir sobre la cacharra. Era un procedimiento rutinario, que llevaba a cabo cada cierto tiempo, sobre todo cuando más le temblaba. El patio era grande y las enredaderas de cohitre le daban el placer de sentir ese olor tan penetrante. Salió. Quiso desyerbar un poco. Entró en contacto con el negro de la tierra y las lombrices, reconoció la peste que emanaba del abono. Siempre quiso preguntar de qué sustancia hacen las multinacionales el abono, pero simplemente lo regaba como de costumbre después de comprarlo. Lo próximo tiene que ver con un documental que vio en el Sundance Channel sobre el museo Hermitage en Rusia. Quedó impresionado. Nada lo preparó antes para soportar las imágenes del saqueo de las basílicas ortodoxas, auspiciado por los soviets, en 1930. Tampoco para simular en su imaginación que conocía a la restauradora que se encarga de retocar los íconos de los santos siberianos. Una viejita bien abrigada en la sección administrativa del museo contaba cómo fue con sus amigas, iglesia tras iglesia, rescatando cuadros de las ruinas. Se llevaron los mutilados, los chamuscados, los desacralizados por la turba hambrienta y ahora ésos son los que exponen haciendo énfasis en el brillo de sus características aureolas doradas. Las fecharon sin carbono 14, allá para el siglo XIII. Minutos más tarde, supo que en el Hermitage actual hay una Danae de Rembrandt que también fue vandalizada. Esa máxima que dice que los museos son casas protectoras para las obras de arte, objetos tan vulnerables, entonces caía de su repertorio por falsa. Un loco, el 18 de junio de 1985, según el tribunal local, lanzó un ácido perverso sobre el cuadro y Danae quedó desfigurada, chorreada, como si las pezuñas del diablo le hubiesen arrugado su piel desnuda. Tan siquiera pudo voltear la mirada para vencer el asco, siguió viendo el documental, por fuera indiferente, pero, por dentro, hecho pedazos: a la erotizada Danae, que esperaba a su amante tumbada en el sofá, la habían torturado; un sicópata le arrancó la piel mientras estaba viva todavía. Cuando la narradora del cortometraje dijo que el título de la pintura se refiere a los sentimientos Love and Joy, y explicó que Rembrant quiso retratar, no a Júpiter visitando a Danae, sino a la diva emocionada por la proximidad lúbrica de su marchante, comprendió que la explicación de la historiadora de arte lo curaba: no son las figuras ni sus nombres, es la pura emoción humana representada. Allí, arrodillado sobre la tierra de su jardín, le echaba agua a las plantas y pensaba en la eterna lucha de los desfiguradores contra los restauradores, el calor que hacía y la nueva piel que una vieja rusa supo reponerle a Danae.

Referencias
“Hermitage-niles: A passion for the Hermitage: Guardian Angels. Remembering an Attack on Rembrandt’s Danae”.
Calvino, Italo. “Seis propuestas para el próximo milenio”. Capítulo II: Rapidez.

5 pensamientos sobre “Pasión en el Hermitage: Rapidez”

  1. esta tremendo este texto manuel. estaria buena una serie de seis cuentos, uno por cada propuesta de Calvino. le pones “pasion en el hermitage: rapidez”, y asi con los otros.jummm.

  2. A mí siempre me ha llamado la atención estas mutilaciones, como pasó también con el tipo que le disparó a Mona Lisa, porque me pregunto cuál será la motivación de esa gente para odiar a las mujeres (que siempre son mujeres) de las pinturas.

  3. En ” La sombra” de Pérez Galdós (su primer libro y el más incomprendido, pues es literatura fantástica y no realista, género que no siguió cultivando por presiones de la época) el personaje principal le coge odio a una pintura, como la de Jackes Louis David, sobre el mito de Paris y Helena, porque el tipo se va en el viaje de que Paris se escapaba por las noches del cuadro y seducía a su esposa. Me acordé de eso, porque es un hombre odiando la imagen de otro hombre en una pintura. También, pienso en el robo del Grito de Munch, y en que a la vez se robaron a la Madona de Munch, el mismo día. Nunca me enteré, encontraron a los caraelechugas esos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *