Parada

Todo comenzó con la puesta en zancos… Luego escoger el vestuario y, así, adivinar maneras de “percibirse”. Pensar que entre el gentío, gigantes con patas de palo podrían ser el atractivo serial de un tumulto hambriento de prensa roja. Eran 300,000 personas… no sólo un tumulto… 300,000 personas falando portugûes, percebendo a sua vestementa como um aditivo a sua fantasia de orgulho… Era evidente que mi cuerpo ensanchado era codiciado… Era evidente que se besaban hombres con hombres, mujeres con hombres, con mujeres que besaban mujeres que besaban cuerpos que eran lamidos por lenguas inclasificables… Entonces el disfraz se convirtió en deseo, y el deseo en duda… Hasta que el periodista fingió una pose perfecta para el corillo “enzancado”… Hubo baile, y estruendo, y jamaqueo, y desaire… Hubo roce y alquimia y cuerpos que anunciaban denuncias después de cócteles reinventados para la osadía… en multicolor… Sólo sé que, al otro día, la primera plana del periódico “El Pueblo” leía: Orgullo de ser diferente. Y ahí aparecía yo, en esa pose perfecta que resumió el tumulto en círculo… calibrando el presunto cargado orgullo de ser ¿diferente?

Río de Janeiro, 2003

7 pensamientos sobre “Parada”

  1. Me resulta muy interesante atacar la diferencia desde la diferencia, a través del cuerpo. Por lo menos así lo veo. Me gusta.

    PD: En mayo pasado, le pregunté al portero del hotel Maksoud Plaza por qué la Ave. Paulista estaba cerrada. Me dijo: “Acho que é uma parada, viu?”. Yo iba de salida para Recife. Cuando llegué, en la tele la pasaban. 2 millones de personas ¿diferentes? Quién sabe…

    PD: Has causado una revolución. Se ha eliminado el código secreto. ¡Libertad!

  2. y pensar en tu primera sanqueada, jii, disfrazada de hongo gigante de estudios generales en el centenerio con los fuegos artifiales de fondo, jii, por eso dice el refrán que de río piedras a río de janeiro hay solo un paso.

  3. karina, esto esta cool, es el retrato casi perfecto de una comparsa, ahora, tengo problemas con las siguientes lineas: “Hubo baile, y estruendo, y jamaqueo, y desaire…Hubo roce y alquimia y cuerpos que anunciaban denuncias despues de cocteles reinventados para la osadía…en multicolor.. .”. El problema que tengo es que podrias darle un poco mas de carne a eso, que se yo, mas descripcion con accion. un beso.

  4. claro, claro, desde que la estadistica se invento la campana de la curva normal, se habla de la norma, y todo lo que no caiga ahi, es a-normal. si bien esto aplica para propositos estadisticos, sip, es-ta-dis-ti-cos, me preocupa el tag de anormal cuando no se trata de numeros si no de personas. Por ahi va lo de “diferente” por parte del periodista. O sea, eso era vocabulario de tercer grado. La maestra senhalaba dos triangulos rojos y uno decia: “igual”, o senhalaba uno rojo y uno verde y uno espepitaba: “diferente”. Na, que en general creo que distinguir lo igual de lo diferente es, igual que embotellarse cosas, uno de los niveles mas bajos en la jerarquia del pensamiento. La gente le llama “diferente” a aquello que no cae dentro de una supuesta norma como si la diferencia fuera una categoria bestial borgiana.

  5. ¿Diferente? Eso no me quita el sueño. Prefiero esa cosa que se esconde entre los roces de un tumulto de zancos y de besos bailables sin etiquetar. Me llevaste ahí dentro. Coincido con Elijah Snow. Me quede con ganas ver carne multicolor detrás del disfraz.

  6. El código se quitó temporalmente porque se trancaba. Su razón es evitar el spam, y nunca ha sido secreto, lo puede ver cualquier persona que quiera comentar.

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