Todo comienza, todo termina, todo comienza, todo termina, todo comienza, todo termina…
allá
en las formas
allá
se involucran los sentidos, que no poseo.
No tengo lugar,
soy una fría estatua de marfil,
soy
sin tiempo:
no puedo terminar porque nunca comencé, no puedo terminar porque nunca comencé, no puedo terminar porque nunca comencé, no puedo…
acá solo he alcanzado a percibir todo lo que comienza y termina, todo lo que comienza y termina, todo lo que comienza y termina, todo…
porque estoy acá y no allá,
porque puedo alcanzar, pero no sentir,
porque todo, todo, todo,
menos yo,
comienza y termina.
Que mierda.
apesar de que aprecio los comentarios vicerales. tengo que disentir. he disfrutado mucho de este texto. perecisamente por la idea de anacronía y eterno retorno en donde se pierde el yo. claro, es un cliché, pero de eso se trata. la agonía de ver las repeticiones de formas que no se adhieren al ‘yo’. no una forma que nos de identidad, sólo repeticiones que recomienzan sin darnos un lugar fijo para la identidad. muy cool!
Exacto. Además me tripea el explayamiento del trauma, la repetición. Es algo que fue escrito sin filtro, me consta y por lo mismo me resulta cursi cursi, divertido, dramático en su caracter de letanía.
pero sigue siendo mierda.