Eran círculos.
Daban vueltas y regresaban.
Picada, la tarántula probaba de su propia medicina.
Regeneración de amores en la frontera de la mesa con las sillas: dos saleros que se besan.
Camuflaje habló de los sucesos. – “Me llaman así porque me pierdo”.
Una vez, cuando yo fui a Santo Domingo, se me apareció una Migala en el mismo medio de la zona colonial.