matando a hierro

daría todo por licuar esa imagen platinada que me desvela
y martillar esta aleación melancólica
recién sacada de la brasa.
triturarla.
golpearla.
batir contra ella.
enfriar la contienda.
enterrarla en el fuego una y otra vez.
hielo y metal fundido juntos hasta la obsesión.
luego, doblar la saudade en capas de hierro caliente,
grabar verbos en él susurrando nostalgia sutil sobre el metal enfriado.

entonces, tropiezo.
nuestro único logro ha sido el filo,
y la espada se enterró en la palabra.

3 pensamientos sobre “matando a hierro”

  1. Vaya alejo. Que bueno leerte. Que bueno verte por aquí. Me gustan esas líneas cortas, esos acentos marcados. Hay algo de ironía en el final que me gusta. Nuestro único logro ha sido el filo, y la espada se enterró en la palabra. Saludos desde acá. Xavier.

  2. no hay mayor poder que el lenguaje, es el secreto de las culturas, su arma mas poderosa
    por eso el hombre educado es quien tiene el poder.
    no hay golpe mas aniquilador que el de las palabras

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