Derivas
  por Manuel Clavell

I.

Jaiba tu madre, gritó desde el quinto piso.
Miró hacia la acera,
no vio a nadie

II.

Encabulló el desastre mental,
lo hizo una orden:
¡Salta!

Pero ni él mismo se hacía caso.

III.

Trajo pico y pala,
planificó
el tamaño del hueco.

Cavó y cavó y
bajó
al cuarto.

IV.

Ya en el cuarto lo recibió China,
le limpió los rastros del polvillo de cemento,
lo invitó a tomar un mate amargo,
conversaron.

V.

Divagaba.
El cinco le hacía falta.

VI.

¡Qué sería de él sin sus dudas
enfrentadas,
siempre en desacuerdo con
la solidaridad de los vecinos!

un comentario

Margarita Pintado


Me encanta tu título…y este poema (o cuento dsifrazado de poema) me gusta más que el anterior. Tiene un no sé que de informailidad y comicidad que es inusual en la poesía. Me divertí leyéndolo…y eso es muy importante para mí. Lo más importante, acaso.

Comentar