Hay un hombre que vive en un laboratorio
(como todo el mundo);
las paredes son blancas y él, matemática.
Colapsa e implota números, obtiene resultados.
La perfección es cuestión de exactitud.
Anota en calendarios para recordar fechas,
mide y tabula para entretenerse
y mantener la mente ágil.
Sabe que tan pronto cometa un error
se podrá ir.
la inevitabilidad de ser perfecto, que idea tan terrible pero tan brillante. me hace pensar en porque no comete un error a propósito…
No sé qué decir. Me acabo de dar cuenta de algo, no me preguntes qué, quizás lo sepas.
La perfección es incidental a la vida.