(y el nunca más y el ahora, desde ahora, para siempre) yo te soñaba dormida, llorona, dormida te estabas quieta
como un delirio alucinado. quieta tú, pero no la lenta gota de sudor que derrama mi espalda, pero no la carne que delata grietas. quieta tú pero palpitantes las islas de tus ojos. tú callada y aplastándome yo en la boca del estómago; y la luz de la tarde malgastándose en las paredes y la noche tranquila cerrándose sobre tu vientre hecho mapa.
algo por encima de mí me regala tu cuerpo sin ti, quieto y callado; lo envuelve para mí en estas horas cómplices, horas azules, mientras tú viajas en los murmullos de agua de las olas viejas, en los mares que desconoces. yo no vislumbro tu viaje. yo me quedo cuerpo callado mirando cuerpo quieto, antes de que cuerpos ajenos quieran hurgarnos.
tu cuerpo es mío hasta que el silencio quiera desatarnos.
no sé qué tienen las flores, llorona, las flores del camposanto
que cuando las mueve el viento, llorona, parece que están llorando
El silencio
es peor el silencio
la caravana de piedras que trae arrastrando de una cuerda el silencio.
El silencio puede ser llanto ojos que miran sin ver cuencas de ojos bocas cavidades acantilados
olas rotas eso puede ser también el silencio
todos los segundos de la siesta.
El silencio es peor
grita si quieres hazte torre de grito de mar hazte ola gritando llorando suspirando
hazte balazo o muerte o espinas o cristal.
El silencio
es peor el silencio
la caravana de piedras que trae arrastrando de una cuerda el silencio.
El silencio puede ser llanto ojos que miran sin ver cuencas de ojos bocas cavidades acantilados
olas rotas eso puede ser también el silencio
todos los segundos de la siesta.
El silencio es peor
grita si quieres hazte torre de grito de mar hazte ola gritando llorando suspirando
hazte balazo o muerte o espinas o cristal.