La hostia o la jodienda humana

Yo había comprendido hace muchos años que no hay cosa en el mundo que no sea germen de un Infierno posible; un rostro, una palabra, una brújula, un aviso de cigarrillos, podrían enloquecer a una persona, si ésta no lograra olvidarlos.
Otto Dietrich zur Linde, “Deutsches Requiem”. El Aleph, 1949. Copyright de María Kodama.

Una furia destructiva y nazi me llevó al plagio
y quemé libros de arte en plazas públicas

Confronté a mi padre
mientras comía carne cruda
lo abrasé

Mis hermanos corrieron a inyectarse medicinas
antiparásitos
en el corazón
por prescripción veterinaria
—cogieron miedo—

Los amigos me escribieron varias cartas
con peticiones
SOS

Una llegó con sello de Saigón
otra con timbre cancelado desde Persia

Eran los rojos comunistas
que estaban en mi contra
¡santas cachiporras!
¡santa cachucha!

Luego,
procedí a improvisar tres masturbaciones
lentas

Me exitaban los hombres en uniforme
y me acordé de los pillos policías

El juego consistía en olvidar par de escondites;
renombrarlos justo después que me encontraran

con o sin

Una carrera jurisconsulta en Suecia defendiendo los derechos humanos
Un asecho constante de judíos errantes

Las tres masturbaciones

hello!

pasaron a ser cuatro

***

Con la pose fascia me abren puertas a la izquierda gubernamental y recorro los pasillos marmóreos de las oficinas de la ACAA. Lástima, los seguros de vida, propiedad, salud y contingencia no cubren el desliz que cuento. Resbalón y cuenta nueva, verduleros verdugos. Marcha militar al fondo y aplasto la cabeza de la primera cucaracha haitiana. Se cuelan por las hendijas fronteras. Se apiñan en vagones de mercancías robadas. Les espanto las moscas de la boca -insecto contra insecto- y saco un abanico de metal para trozarlos. Suena el silbato del convoy y llega el tren de los fusilamientos, pero es bastante tarde para pedir la previa según el Robert’s Rules of Order. La aurora que no cesa ha cesado y el pasado ya no es lo que era. Hurgo la protuberancia que escondo detrás de la cremallera, pero en realidad tazo (estropear o destrozar haciendo cortes o mordiendo, según la RAE) la finura del poliéster. Después del masaje vuelvo a la cara retazada del haitiano y a sus dientes ensangrentados y los colecciono para enchaparlos. Una medallita dentrífica de San Lázaro, otra del maestro, próximamente beato, Rafael Cordero.

A la verdá que soy la hostia.

En el cerebro afeitado por lo skinhead, la jodienda humana.

***

Usted debe comerse las frutas
quitarse la mugre de las verijas

Nosotros fuimos filántropos

Usted debe andar despacio
después de los cincuenta

Nosotros vamos pa encima

Usted tiene que crecer ahora
Usted más vale que cante

***

—¿Viste la exhibición?
—No me fijo en las vitrinas.
—¿No me digas?
—Naca, nacarile del Oriente.
—¿Pero pasaste por allí?
—Sí.
—Coño, ¡y no te fijaste!
—No.
—….
—¿Qué se sabe de Samuel?
—Lo mismo de siempre.
—¿Sigue en cama?
—Sí
—…
—¿Y de Tita?
—Lo mismo de siempre.
—¿Ya se divorció?
—Sí.
—¿Y los nenes?
—…

***

La embajada Peruana en Miami acaba de decretar tres días de duelo por la trágica muerte de varios turistas norteamericanos.

Fuentes de entero crédito alegan que el trío fue víctima de una intoxicación colectiva con pastillas X mientras participaba de un rave en las ruinas de Machu Picchu. En la escena se encontraron varias latas vacías de la bebida energizante marca Cyclon.

“A la verdá que esos americanos son la changa. Si los dejan, hacen un party hasta en el Cementerio Nacional de Arlington”, dijo para el Expectador una prima segunda de Jaime Bayly.

(Por favor, pase a la página siguiente)
(Información relacionada y más fotos en la página 64)

***

Contra la roca Jehová

contra los mosquitos el OFF

contra mi pena Vicks Vaporub o alcanfor

***

Querida Mabel:

Ricura, yo te quise. Te quise tanto y tú me humillas todavía, después de que me arrastré como las culebras. Después de que me viste despellejarme por ti como los lagartos. Ni por mi madre había hecho lo que hice para complacerte.

Malagradecida.

Pero eso no importa ahora. Mabel, perdóname. From scratch: quiero volver a tu lado para quererte más. Quiero estar contigo para demostrarte que soy el hombre de tu vida, que esto no se puede acabar así. ¿Qué va a pasar con nuestros hijos, Mabel? ¿Qué va a ser de Joselito y Jesusín sin su papá?

Piensa en esto que te digo, piénsalo bien.

Mira, yo te prometo que me voy a reformar. Ya yo no soy el mismo de antes, Mabel. Pregúntale a tu pana Isabelita. Cuando ella me vio en los talleres se quedó pasmada. Pregúntale.

Sabes que no tengo millones para comprarte la casa que yo quisiera para nosostros. Sabes que tengo mis vicios y mis defectos pero, Mabel, tú sabes más que eso. Tú eres la que más sabe en este mundo que tú me vuelves loco y que nadie te va a hacer más feliz que yo.

¿Por qué me estás bloqueando las llamadas?

¿Por qué no me quieres ver?

Mabel, por favor, vamos a comer a Maccarroni’s el sábado por la tarde, vamos a hablar de todo esto, con calma, sin peleas.

Por favor, mami, dame un break.

Llámame tú, no quiero molestarte. Por favor. Espero tu llamada y tu contestación.

Atentamente,

Raúl

***

Artículo 54 de la Ley Notarial de Puerto Rico.
Protección contra fuegos. (4 L.P.R.A. sec. 2078)

Cuando la oficina del notario se halle instalada en un edificio construido en madera o construcción mixta deberá esta oficina estar provista de cajas de acero o hierro a prueba de fuego, para guardar en ellas los protocolos.

4 pensamientos sobre “La hostia o la jodienda humana”

  1. Es como el sentido común, uno presume de que lo tiene pero en el fondo uno sabe bien de que no está seguro de nada, todo es relativo.

    Me encantó el party rave en Machu Pichu (me gustaría hacer lo mismo en Caguanas). Me encantaron los nazis y el hijo menor de Raúl, quizás hubiera convencido a Mabel si le hubiera dicho que sin un padre el pobre podría salir pato o peor, haitiano.

    Me encantó también porque se parece mucho mucho mucho al revolú que contengo en mi cabeza, que dificil es cuadrarlo y que hermoso es verlo así ¨explayao¨

  2. estética del explaye, falta que nos hace… “cuando tus playas pisó Colón, exclamó lleno de admiración”….

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