La gata en el eriazo: part one

Despiértate y apúntalo. Eso fue lo último que me dije. Pero, luego, al abrir los ojos, lo primero que hice fue coger el teléfono y llamar a Mari, mi hermana. Ella lo contestó y le pregunté qué hacía. Dijo que caminaba por los predios del edificio en donde vive. A mí se me hizo muy raro. Ella apenas bajaba a la piscina. Entonces le hago la pregunta. Cómo está Sasu, tengo Sasusickness. Ehh, bien. Está usando el litter (era una pregunta). A veces. Mara, Sasu se fue. Qué. Sasu no aparece y la estoy buscando en el patio. Sasu brincó.

Ella lo había hecho antes, y no precisamente tratando de coger un pajarito. Aquella vez, la había sacado de mi cuarto para que no nos mirara. Al otro día, por la mañana, se había tirado desde el tercer piso.

Cuando cayó al patio de la vecina del primer piso, dijo el vecino del segundo piso que ya había caído antes en el toldo de su balcón. Por los perros, la señora abrió la puerta del patio y la dejó huir. Sasu se perdió en un pastizal de Cupey.

Sasu con un gato argentino de papel maché en julio de 2005

9 pensamientos sobre “La gata en el eriazo: part one”

  1. Ay cielo, ojalá aparezca. En el eriazo, en el pastizal, lejos o cerca de Cupey. Que gatuperio que se forma si no.

  2. Ay, gente hay que movilizarse no puede ser que una compañera se pierda así, y que saltar del balcón. Sigue perdida? Bendito ya me imagino, toda ensopada con estos aguaceros que se tiran justo a las tres de la tarde. Realmente me siento impactada,

  3. Opino, es este foro Lauraenameriquesco que Sasu tenía que haberse montado en una caja hacia Notre Dame, ahora tendrá que cruzar los mares y no se sabe si la Guardia Costanera en Louisiana le va a dar asilo, como a los cubanos, sugiero que la dueña la espere por New Orleans, esa gata es capaz de brincar uno de esos diques por ella.

  4. Sasu, compañera de piso, extraño tus maullidos en celos, ahora extraño que te extrañes en los pastisales de cupey. Mara, solidaria con la pérdida.

  5. Querid@s! Apareció!

    Mi pobrecita minina, cuánto debe haber pasado. Luego de tres días de tensa espera, mi hermana encontró a Sasu debajo de un transformador de energía cercano, hecha un ovillo, ensopá, cojita y con el rabo lleno de hojas y fango, pero salva! Fue toda una cadena de búsqueda.
    Esto fue hace menos de dos horas.
    A la verdad que pude haber hecho el telemaratón criollo por las víctimas tras la búsqueda de sasu. Hubo serios percances durante el proceso, entre ellos que mi papá de 65 años, en una de sus rondas haciendo guardia en el apartamento de mi hermana mientras ella trabajaba, se dio una matá bestial al treparse por no sé dónde a ver si la veía y también el pobrecito tá machucao, me dijo “olvídate de la gata, da gracias a Dios que tu padre está vivo”. y las doy, que si las doy!

    Gracias a todos los solidarios. Pal próximo año, Sasu viene pa Nueva Delhi de calle (jajaja, Yolanda, esto fue por ti).

    besos,
    eu

  6. Gata electrizada, padre machucado, amigos en vela. Mara: estás más sádica que nunca. En diciembre vienes y te la llevas que somos muchos haciendo babysitter mientras tú andas entre manuscritos originales.

    besos de frambuesa,
    m

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