La chica del Norte

Pues, si estás viajando por el Norte,
en donde el viento golpea
con fuerza la frontera,
recuérdame, cuando la veas.
recuérdale que me recuerdas.
ella fue, un día, el amor de mi vida.

Y si vas cuando se desatan las tormentas de nieve,
cuando el río es un trozo de hielo,
cuando el verano termina,
búscala, y dime si lleva un abrigo
que la guarde de los alaridos del viento.

Y dime si su pelo sigue colgando en su espalda,
si flota, si se enrosca en su pecho.
Por favor, mírala por mí, y dime
si su cabello sigue acostado en su espalda.
Así es como mejor se le recuerda.

Me pregunto si ella se acuerda,
al menos un poco, de mí.
Muchas veces he rezado
en lo más oscuro de la noche,
en la luz más clara del día.

Si estás viajando por el Norte,
en donde el viento golpea
con fuerza la frontera,
recuérdame, cuando la veas.
Recuérdale que me recuerdas.
Ella fue, un día, el gran amor de mi vida.

 

Traducción de Margarita Pintado

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