Invertir

1. Alterar el orden, la dirección o el sentido de algo. 2. Hablando de bienes de capital, emplearlos, gastarlos, o colocarlos en aplicaciones productivas. 3. Referido a un periodo de tiempo, ocuparlo en algo.

Invertimos porque queremos pensar que no todo es perecedero. Por eso soy adepto del comercio. El comercio de la conversación, de las interacciones diarias. El comercio de la observación y el aprendizaje. El comercio quirúrgico del amor y el sexo: invasor, exploratorio, medicinal, y de una lenta recuperación drogada. Pero la inversión se pierde con frecuencia. La seducción se derrama sobre la mesa. La palabra exacta se esfuma. Las cortinas se cierran. Lo llamamos fracaso, como si tuviéramos algo que hacer.

10 pensamientos sobre “Invertir”

  1. Me gusta más invertir las cosas (ponerlas al revés) que invertir en cosas (poner mis bienes). Pero comoquiera me gusta tu escrito.

  2. Margarita, había pensado en cómo ambos sentidos se pueden relacionar, aunque sea por coincidencia (no sé el origen del verbo “invertir”).

    Invertir un bien se puede parecer a invertir las cosas, cuando recibes la ganancia y los bienes que diste vuelven a ti.

    Con las otras “inversiones” que mencioné, se puede ver algo parecido. Aprender algo, observar algo, hablar con alguien, quizás la ganancia de esas acciones también se puede ver como un cambio de lugar. Quiero pensar que cuando uno conoce mejor algo, o a alguien, se desplaza un poco, se desborda un poco más, o por lo menos cubre más espacio. Uno se queda con algo del otro, y quizás hasta puede llegar a ponerse un poco en su lugar –la gente dice que es imposible, pero siempre me ha parecido una excusa para ser egoísta o prejuiciado sin cargo de conciencia–. El riesgo que acepto es que ponerse tanto en los lugares de otra gente te puede inmovilizar, y convertirte en una persona sin opiniones ni posturas decididas.

    Llevaba unas cuantas semanas pensando en todo esto –y en el fracaso– y pensaba escribir algo más largo y elaborado al respecto, pero estaba por encima de mis capacidades para el ensayo, así que decidí hacer algo corto y ambiguo. Pero, quién sabe, quizás algún día… Si el molde se seca, siempre se puede romper y empezar de nuevo.

  3. Al buen entendedor pocas palabras bastan,¿no? Has visto la fotografía de Cindy Sherman.Tu escrito me hizo pensar en su obra.
    Chéquet,
    E

  4. perdon, perdon, esta puta computadora no pone acentos…Gracias por tan elocuente respuesta, acaso mas larga que tu post. Por que dices que cuando te pones constantemente en el lugar del otro pierdes la capacidad de adquirir posturas decididas. El hecho de ser empatico es mucho mas que una opinion, o una desicion. Es tu mas ferrea postura. Ademas es muy rica la libertad de movimiento que te da jugar con las situaciones de los otros y hacerlas un poco tuyas. Y quien dice que es imposible si todo el mundo (por metiches, o por buenas gentes) se mete en lo que no le importa, o quiza genuinamente intentan “entenderte” y vivir lo que el otro vive. Al contrario, lo que nos hace falta es un poco de egoismo…Entiendo el juego de las inversiones, y tienes razon. Es solo que me parece muy divertido esa inversion radical de estar patas arriba, esa que no tiene que ver nada con el intercambio de valores, Me sigues? Un abrazo

  5. “El hecho de ser empático es mucho más que una opinión, o una decisión. Es tu más férrea postura.”

    Gracias, me gusta eso.

    De lo de que quizás hay que ser egoísta, pues es que a veces me parece que demasiada gente dice eso hoy día. Somos bastante apáticos como “generación”. Es un cliché, pero me parece cierto. Somos apáticos y lo racionalizamos con la educación y el intelecto. (Me incluyo.)

    Tanto es así que quizás ya el egoísmo es lo normal, no una postura necesaria contra la corriente, y lo que hace falta es un poco de lo otro, de altruismo. No siempre, claro. Entiendo que no se puede complacer nunca a todo el mundo, y que por eso a veces es mejor ocuparse de complacerse uno… No sé. Esa es la indecisión.

    Perdona por responder a tu comentario breve con una perorata. Te usé de excusa para oírme hablar, lo sé. Es que me quedé con las ganas de decir lo que no dije en el ensayo que nunca fue, y tu mención de la otra inversión me pareció un buen punto de partida. Y ahora lo hice de nuevo sólo porque la discusión me parece interesante.

  6. Emilú, hice un search de Cindy Sherman. No había oído de ella. Está interesante (no sé criticar la fotografía más allá de eso).

  7. para mi Axel está reflexionando sobre la novella La estrategia de Chochueca, de Rita Indiana Hernández

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