Derivas
  por Alejandro Álvarez

me levanté testarudo,
buscando cosas que limpiar.
no es cuestión de aseo,
sino de orden,
de levantar el polvo en los lugares precisos,
de pulirle la cera a lentes trastocados,
de tocar los cubículos que dictan el quehacer,
de pasarles la mano
de voltear muebles
de trasponer cuadros
de descolocar libros
de rearreglar la sala
de apaciguar la amargura
con los colores que le solté alguna vez
y que se niegan a relegarse de modo alguno
se me va la mañana
buscando el patrón de maltratos a gritos
de fregar mis chucherías como a dominós obstinados

hoy por fin he terminado de limpiar
y todo está como lo dejé ayer, intacto.
el último cigarrillo lo fumo en el sofá,
porque una cama muy arreglada me susurra
que es hora de irme.

5 comentarios

Xavier Valcárcel


“se me va la mañana
buscando el patrón de maltratos a gritos
de fregar mis chucherías como a dominós obstinados”

esas chucherias me huelen, me saben a soledad. lo sé porque acá también hay desas chucherias, porque a veces me levanto un poco testarudo, con la amargura esa entre las manos.

nicole


ah, que este blog parece ya de nosotros tres solamente. me resulta gracioso, porque el otro día xavier me dijo “ahora falta el poema de alejo”. me gustó lo de fregar las chucherías. y lo de fumar en el sofá por no regar la cama. yo estuve sola en casa el fin de semana y limpié todo, el poema fue como un soundtrack.


Ja, se parece a mí, que a veces despierto con la manía encendía y estoy dando vueltas por la casa viendo a ver qué hace falta recoger cuando está ya recogida.

Lo que pasa es que en mi casa no existe eso de totalmente recogida. Está lo que se llama aceptable. La manía viene buscando lo imposible.

Héctor Aponte Alequín


La poesía de ustedes tres también se parece cada vez más.


he tenido un momento de reminiscencia, mi vida ni mi cama tienen orden

Comentar