Hibernando

El día nos rasura todas las expectativas. Nos sentamos en balcones y aprendemos los trucos de magia del cansancio y el silencio. En cuartos calurosos hibernamos como para que nieve aviones de papel. Hablamos de comprar billetes de lotería, de ya no mirarnos las manos y mirarnos la calle. Comemos todos los colores del calendario, nos esmeramos por usar y percudir y percutir lo que nos queda de piel. Acumulamos páginas y hojas, en la basura desechos de comida y papel de inodoro. Dejamos sin decir, guardamos para otros inviernos.

En algún disco duro metafísico, no somos más que la metría de una programación mimética, reducibles a comportamientos genéricos y dispersas variables fortuitas. ¿Será por eso que siempre me estaciono en el mismo sitio? ¿Somos la marca genuina, o la Walgreens? No estoy capacitado para contestar. Lo admito: me he tragado algunas promesas de laboratorio, me han vendido las navajas más filosas, las que convencen en vez de cortar, y probablemente gatearé por siete años más. Pero el correo siempre trae más correspondencia, y no toda se contesta con dinero.

7 pensamientos sobre “Hibernando”

  1. Este texto es en su totalidad un anti-estereotipo que dibuja entes clichés de modo magistral. Flotan entre la realidad que muestras y la reflexión que motiva. Axel, que imágenes tan originalmente maravillosas.

  2. Do you want to dig further in the hole? pues Follow the Bunny… te dirían en The Matrix. Lo curioso es que mientras más indagamos en el hoyo más concientes nos hacemos de las increíbles dimensiones que tiene esa máquina que nos obliga a sentarnos en la misma silla en la misma clase.

    Referencias
    Borges “La lotería en Babilonia”

  3. Nuestro universo es un átomo en las lágrimas de alguna señora que llora en un universo que a su ves es otro átomo en una roca que está en un planeta gigante que también es otro átomo en otro universo donde las cosas se mueven más lentas porque precisamente son más enormes. creo

  4. Gracias por comentar.

    Yolanda, admito que no estaba conciente de los clichés. A pesar de que te gustó, tendré más cuidado en el futuro.

    A Luis y Jesús: ¡esto se supone que fuera una carta romántica! Creo que el hecho de que les llamara más la atención una oración suelta sobre disco duros metafísicos, que lo demás, muestra el desatino de este escrito.

  5. … desatino, y que desatino… de sobra sabes que lo que se escribe no se suscribe a lo que se quiere que sea. estos experimentos cripticos me parecen interesantes, pero precisamente porque lo que dices puede aplicarse a cualquier cosa. tal vez eso te molesta, sin embargo me parece que eso es lo mejor que tienen tus silencios sesudos y requete editados. no vi carta de amor alguna… tal vez por eso termine de leer lo que escribiste.

  6. Hm, el invierno es, en cierta forma, nuestra época cumbre del año. ¿Por qué será? Debe ser que nuestras vidas llenas de estímulo aprecian la hibernación.

  7. Axel, no sólo fue una oración suelta. todo el segundo parrafo me habla de dimensiones (donde nievan avioncitos de papel) y de realidades alternas. Tu haces eso. Estoy deacuerdo con Raquel.

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