fuck a mi trabajo

los días que no escribo
estoy pensando en:

que tiene que existir el arte
más allá
de la institución
de la academia
(y recuerdo entonces
la vulnerabilidad
de un muro blanco). tiene.

que ahora mismo estamos
vivimos
distintos niveles de opresión

que a veces soy yo arriba
y a veces no me quedan
ganas
para ponerle ganas a nada

que todo parece una obra
mal actuada
con un elenco que pretende
gustarle mucho mucho
gustarle a usted, señor

que hasta la naturaleza
juega a timar nuestras
sensibilidades
y manda un viento frío
ay qué frío puñeta
qué frío

que las veces que no escribo
es que estoy pensando

en la memoria
en su importancia
desdoblada
y su reguero de mudas
a medio ensuciar

que yo quiero un arte
que aspire al entendimiento
aunque no le guste a nadie
que comunique algo
que a propósito, se entienda

que a veces leo menos
de lo que debería
y escribo
más de lo que leo
y pienso
más de lo que escribo

cosas así, por el estilo

que estilo rima con pistilo
y a veces se me ocurre
que son la misma cosa

que quiero decirle fuck
a todo el mundo
(fuck a mi trabajo)
empacar una mochila
e irme a un parque

cada vez que sienta

la necesidad

17 pensamientos sobre “fuck a mi trabajo”

  1. Saludos. Nicole, pido permiso pa’ poner este texto en la viscera de mi carro, en mi cartera, en mis bolsillos, en la pantalla de mi celular, pa’ grabarlo en las agujas de reloj que tanto miro. Quiero leerlo, casi gritarlo, cada vez que me entren ganas de mandar a alguien o algo pal carajo, pa’ poder soltar un “Fuck” con la facilidad con la que suelto los “ok” cuando no quiero. Me gusta. escribe más. Chao.

  2. Hola.

    “lo más ajustado a mis gustos que he leído en este blog”.

    ¿Por qué?

    Yo iba a decir algo más o menos igual, Tor. Pero me pregunto cuáles son tus razones para decir que es lo que más te ha gustado hasta ahora de este blog. Porque mira que este blog lleva rato.

    Te diré ahora (a ti y a Nicole) por qué a mi me gusta. Porque un poema de self-help. Eso suena malo. Pero no todo lo que es self-help es malo. Mucho menos cuando los consejos, o lo que hizo el personaje, es mandar al carajo a otros por cabrones. Segundo: porque es directo. Porque es rápido y del momento. Porque son pensamientos de una persona real. Son situaciones con las que uno se identifica. Es algo que uno quiere hacer pero no hace. Y tercero (y sobretodo): porque son versos más o menos literales que abarcan un cuentito. Porque el poema no tiene los delirios de grandeza que usualmente los poemas quieren tener. Y se deja guardar en bolsillos (como quiere Xavier) y se querer como un bebé (y no como prostituta [o prostituto] de una noche).

    Y Nicole:
    dado lo anterior que dije, esto es lo que mejor quedó (o lo que más mejor me gusta):
    “que yo quiero un arte
    que aspire al entendimiento
    aunque no le guste a nadie
    que comunique algo
    que a propósito, se entienda”

    Lo cual me parece que es la meta más grande de un artista/escritor/actor que eso que querían decir, ESO, se entienda y que llegue.

    Y llegó

  3. nicole… me encanta, exacto, perfecto, incisivo… que, como xavier, pido permiso para hacerlo de alguna manera mío, a mi manera.
    parece un manifiesto y quiero ponerme en las filas de tu ejército.

  4. que yo quiero un arte
    que aspire al entendimiento
    aunque no le guste a nadie
    que comunique algo
    que a propósito, se entienda

  5. si uno aspira a un arte que se entienda, entonces uno es un populista encerrado en el imperativo de complacer masas. entonces no es arte, es maíz para los polluelos. pero eso esta cool, maíz picado para los polluelos, porque los polluelos no pueden comer maíz entero. los lectores somos imbéciles y los poetas nos ilustran, comunican “cosas”. qué bello todo. suerte.

  6. son puntos de vista, manuel. no te agites. a mí me la pelan las élites y las exclusiones. yo entiendo el arte esencialmente dentro de la sociedad, dentro de la sociedad en la que quisiera vivir, no como un enajenamiento. y al contrario, me parece más “complaciente” el arte rebuscado, que se lo mama a la tradición occidental, que escribe cosas que podrían apetecerle a la academia con tal de recibir a cambio una reseña. sin embargo, no sé por qué tú insistes en crear discordias, sobretodo en esto, porque gran parte del trabajo que te he leído es 1)super oral, 2) super dentro de este mundo. lamento informarte que tu poesía comunica algo y se entiende Manuel. maíz en el osterizer.

  7. Me parece que el arte que se la mama a la tradición occidental, muchas veces no figura en reseñas como los granos de maíz populistas, que son muchos, a menos que no tengas un apellido raro muy alejado de nuestro marco cultural. Aunque este tipo de arte de la llamada “Pop culture” se acerca a la realidad, muchas veces se va en viajes muy parecidos a los del arte occidental que se la mama a la academia. En resumen, me parece certero tu poema, pero igual que, la literatura en democracia, si eso existe, es libertad de expresión, si eso existe también.
    Un saludo,
    Abdiel

  8. Nicole y Manuel, creo que ninguno entendió bien al otro.

    Primero, creo que hay que precisar de qué facilidad de entendimiento estamos hablando, la facilidad de cuál nivel del texto. Creo que Nicole habla de aspirar a una “facilidad” sintáctica, una transparencia en el lenguaje, más que una facilidad de las ideas mismas, que supongo que sería algo así como una superficialidad o frivolidad temática.

    En la misma estrofa, Nicole escribe que quiere un arte “que comunique algo”.

    Creo que eso es lo más importante. De lo poco que me atrevo a exigirle al arte es eso: que comunique algo. Es decir, que tenga profundidad, dimensiones, significado, aunque ese significado sea difícil de desentrañar.

    No creo que pueda haber arte superficial. Ésa es la única línea bien definida que veo entre la escritura comercial y la literatura, la única que nunca se borra: un libro como El código Da Vinci sólo sirve para entretener y para más nada. La literatura entretiene, pero ése no debe ser su único propósito.

    Sin embargo, sí creo que puede haber arte fácil de entender, no veo manera de probar lo contrario, no veo manera de justificar que el arte tenga que ser inaccesible en términos de código (y no creo que tú hayas dicho eso tampoco, Manuel, porque como señala Nicole, tus propios textos no son difíciles en ese sentido, aunque antes lo eran un poco más). No creo que la accesibilidad de un texto deba ser un criterio en el juicio de su calidad. Hay textos de gran complejidad e inteligencia que están escritos en un estilo transparente, y textos muy intrincados que a la larga no dicen nada.

    Además, creo que hay una gama completa de accesibilidad, y no sólo dos polos (academia o masas), que hay un público educado y con buen gusto que es menor que las masas y mayor que la academia. Creo que escogemos nuestro espacio en esa gama cuando empezamos a escribir, sin pensarlo, según lo que nos gusta leer. Por eso me gusta lo del “arte que aspire al entendimiento” en el poema, porque ése me gusta a mí y de esa forma trato de escribir. No creo que todo el mundo tenga que escribir así (ni creo que ella quiera decir eso, o al menos no lo interpreté así), pero a mí personalmente no me gusta tener que desenredar nudos sintácticos y sacar relleno léxico para llegar al sentido del texto. Sin embargo, al que está acostumbrado a ese estilo le da menos trabajo, y puede leer a esos escritores que yo considero complicados con mucha más facilidad que yo. El problema es que muchas veces paso el trabajo para darme cuenta que, bajo todo el exceso verbal, el autor no estaba diciendo nada que valiera la pena leer.

    Y ésa es la única objeción que le tengo a la escritura (sintácticamente) difícil: la academia muchas veces mira con sospecha un texto demasiado accesible que puede tener bastante valor comoquiera, pero se deja coger por otros textos muy decorados y densos que no tienen nada que decir.

  9. qué carajos es eso de mamárselo a la tradicción occidental… es que en la tradición occidental estamos todos, hello!!! o es que alguno aquí se sustrae de la cultura occidental? Por otro lado, lo de comunicar “algo”… pues todo comunica “algo”, inclusive lo más hermético. lo que me parece que está pasando es que hay una modita por ahí de disparar de la baqueta y plantear ideas generales, como esa de la poesía para comunicar “algo” versus la que no comunica o se la mamá no sé a qué academia y a qué tradición occidental. Mi pelea es contra esta pérdida de tiempo, contra este disparar de la baqueta tan ridículo que nos aqueja. En fin, contra la manía de decir lo primero que viene a las manos sobre el teclado como si fuera una idea genial o una revolución bolivariana contra monstruos imaginarios. Toda poesía comunica, pero por lo visto hay poetas que siguen insistiendo en que los lectores somos imbéciles y que tienen que comunicarnos con sintaxis clarititas. who cares? Los poetas que sigan escribiendo lo que les dé la gana, pero que dejen de subestimarnos. Nicole está contra la academia -como concepto general, contra la tradición occidental -como concepto general, contra los machos -como concepto general. Hay tantas generalidades. Mis textos comunican, por supuesto, como todos los textos de la humanidad. No existe la no comunicación, hello, no existe. Alguien me puede nombrar un texto incomunicante. Alguien me puede nombrar un texto que eluda, definitivamente la tradición occidental? Estamos, una vez más, perdiendo el tiempo.

  10. ¿Alguien me puede decir qué es la academia?

    Son molinos, decía sancho, que son molinos y no gigantes….

  11. Manuel, dije bastante claro a qué me refería al hablar de textos que “no comunican nada”:

    “… que comunique algo. Es decir, que tenga profundidad, dimensiones, significado, aunque ese significado sea difícil de desentrañar.”

    No me refería a un texto hermético. Me refería a un texto superficial, frívolo. La línea la quería poner entre arte y no-arte, y sí puede haber poesía frívola, pero más bien me refería a lo que divide a la literatura de la escritura puramente comercial.

    No creo que la gente sea imbécil ni la subestimo, eso también lo dije claro: escribo en el estilo que a mí me gusta leer, no en el que pienso que el público necesite (en todo caso sería yo el imbécil). Reconocí que no todo el mundo necesita esa claridad:

    “Sin embargo, al que está acostumbrado a ese estilo le da menos trabajo, y puede leer a esos escritores que yo considero complicados con mucha más facilidad que yo.”

    La opinión central fue ésta: lo único que no puede haber es arte superficial, lo único que no puede ser arte es lo superficial. Lo dije para defender mi argumento de que el lenguaje literario puede ser sencillo o enredado, que el lenguaje no es la parte importante del texto, sólo su membrana, su código. El lenguaje puede dañar el texto si lo usas mal, pero no porque lo hagas muy simple o muy complicado.

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