no es que haya cambiado el viento,
sino que se me ha percudido la mirada.
las cicatrices resurgen rebeldes
como hologramas vicarios,
olvidados bajo la piel.
se me emborrachan de asecho los ojos,
aquellas lanzas que han toreado tanto con el tiempo.
voy llegando al cruce,
buscando el empujón final
que me impida caer de bruces
frente al anzuelo del capricho.
las palabras de un poeta no se pierden del todo, sólo se esconden en el viento, ese que tanto amas, para jugar con él
me gusta el uso de las cicatrizes como hologramas. Y el título me parece que va con la sención que evoca el poema. En términos formales me parece que la repetición de “final” no hace falta. Ahí me hace falta otra palabra para cuadrar el ritmo…opinión personal. Voy a unirme al clan de Nicole: la clave para publicar este comentario es…otixi
cicatrices
voy llegando al cruce
buscando el empujón final
ahí me funciona mejor…
wow…las cicatrices como hologramas vicarios, esa imagen me ha gustado mucho..de hecho, senti ese desespero del frio olimpico..
pregunta: es asecho o acecho? ambas palabras con su significado tendrian sentido de todos modos ..
querida karina
me encantan tus comentarios. es evidente que esos poemas no están terminados, o sea, no son versiones finales. creo que tu crítica es bien sensata, y muy acertada. me gustaría contactarte para ver cómo adquiero un vocabulario más pertinente. pa que me saque esl moho de tantos años sin darle a esto
saludos
coño, lo de “final” fue un error cuando pasé el poema. lo hice a mano y no copiando y pegando. disculpen por la errata. gracias por señalarla.
verdaderamente luce como que alguien le dio el frío olímpico. muy bueno.
mirada percudida… me gusta, me conversa con un poemilla q escribí hace un tiempo. te contestaría “de vez en cuando hay que pasarle un paño / al cristal con que se mira”.
(para Karina: glhfk)
me fascinan Nicole y Karina escribiéndose los word verification en los comments… parece lenguaje de gemelas
Vértigo me ha dado todas las veces que he vuelto a leer este poema, siempre a la espera de algo nuevo, siendo lo impensable la única certeza.
Muy bueno.