escaparates

a Molina, corruptor de menores

últimamente me da con eso de meterme a escaparatista. me gusta la idea de escoger colores que combinen con la luz de cada nuevo día. pensar en cosas simples como cómo los rayitos de sol se refractan en las vitrinas. entretener mis horas entre pedacitos de vidrio y cartulina. regodearme en las ventanas y diseñar puertas a mundos interiores. enredarme en las guirnaldas. líneas de lucesitas. bollitos de hilo de nilón. confeti frambuesa. confeti esmeralda. llenarme de escarcha. hacer regueros tan y tan bonitos que otro bobo se enamore del maniquí. perderme en la apertura hacia alguna dimensión desconocida. vivir cerca de la calle. definir la calle. ser una esquina sobria y otra kitsch. rodearme de espejos. probarme sombreros. que me lleguen montones de afiches y revistas por correo. tener muchas tijeras. rollos de tape ilimitados y paper clips.

3 pensamientos sobre “escaparates”

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