Entre Taft y Diez de Andino: Primero Mayra y ahora el chino

Tomaba el sol involuntariamente, mientras esperaba la guagua. Mi posición de tres cuartos en la acera me impidió ver al chino (otro chino me explicó una vez cómo diferenciar a los chinos de los japoneses; los de otros países son mucho más distinguibles, la mayor confusión es entre chinos y japoneses) que me sorprendió cuando se hizo evidente a mi lado, a menos de un pie de distancia. Me asusté un poquito, di uno de esos brinquitos poco conspicuos, miré rápidamente el nicho de la billetera en mi cartera. Luego al chino, cuya nariz estaba justo en mi nivel visual. Me iba a decir algo. Su voz era igual de imponente que sus cinco pies de estatura; parecía la de un personaje cómico.

–Buenas. ¿Usted quiere tener relaciones conmigo?– Hmm. Bueno, déjame pensarlo… A ver…

–No.

Le contesté como si me hubiera dicho: “¿Usted tiene cambio para un dólar?”, y no le dediqué otro segundo de mirada. El chino vaciló unos segundos. Movió la boca como diciendo “bueno”, pero no dijo nada. Hizo como para seguir caminando pero se volteó, ya sea con esperanzas de que yo cambiara de opinión, o para verme bien la cara y agarrarme a la salida. Se fue arrastrando las chancletas en pasitos cortos como un pingüino.

A dos metros de mí, una señora mayor hacía lo propio, recostada de la pared. Él la miró brevemente, juraría que le iba a pedir su aguinaldo triple equis, pero aparentemente lo pensó dos veces. Casi hubiera querido que se lo preguntara; me daba pena que discriminara contra la vieja. Pero siguió adelante. Le murmuró algo a una mujer joven que se le cruzó, pero ella no le entendió. Desapareció en la esquina de la Diez de Andino.

3 pensamientos sobre “Entre Taft y Diez de Andino: Primero Mayra y ahora el chino”

  1. isa-
    ¡vaya mami! para una próxima ocasión…la diferencia entre los chinos y los japoneses está en los ojos. los chinos tienen ojos y facciones más pequeñas mientras que los japoneses las tienen más grandes y chatas…eso me lo explicó una japonesa.

  2. que horror!! de veras eso “ocurrio asi”?me imagino la imagen diminuta del chico caminando de mujer en mujer, dudando de vez en vez..jaja

  3. De verdad, “ocurrió así”, en el exacto pie cuadrado en donde ocurrió lo que escribí anteriormente sobre Mayra. No es tan horrorífico. Mira que a mí me han dicho o enseñado cosas en la calle, y mira que lo odio, pero esto lo que me dio fue mucha risa.

    Cierto es que no especifiqué la edad del tipo, pero no era ningún chico. Era un adultito.

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