En tránsito

Siempre pensamos que estamos llegando aalgo, o saliendo de algo: “Aquí empieza mi vida”, o “Aquí termina todo”. Pero hay algo en el medio, un tramo larguísimo que casi pasamos por alto. Y es que no nos gusta estar ahí. Creemos que lo que motoriza la vida son los puntos de acción: el arranque o el desenlace. En ese limbo que nos separa del inicio y del fin, se gestiona una espera despojada de motivos, de promesas, o de un futuro. Es una espera que no sabe a quién espera. Es ese minuto larguísimo en que no estamos en ninguna parte, desprovistos de metas concretas, o disuadidos por una angustia que no sabemos identificar, situar, y por lo tanto, matar.

Ese es el tránsito.

Pero un tránsito sin ruta definida. Caminar por caminar, porque en ese momento las rutas se hacen polvo. Y no es la nostalgia, ni el enfado, ni la desesperación. Ninguna de ellas viene a socorrernos, o a justificar nuestra pereza de vida. Y andamos por ahí, rascándonos la cabeza, mirando para todos lados y tratando de insertarnos en algún lugar. Pero nada. Es como si los espacios nos escupieran. Y no nos importa. Son días de un silencio tan agudo que creemos que hay algo debajo del aire. Maldita medianía esa a la que se nos condena de vez en cuando. Y lo que queda es esperar, leer un libro, escribir alguna tontería. Hacer como que hacemos algo para disculpar los días que nos pasan por encima. Disimular, prolongar la siesta, y esperar el instante en que volvemos a decir: “Aquí termina todo”, “Aquí empieza mi vida”.

6 pensamientos sobre “En tránsito”

  1. “Es ese minuto larguísimo en que no estamos en ninguna parte, desprovistos de metas concretas, o disuadidos por una angustia que no sabemos identificar, situar, y por lo tanto, matar.”

    Aquí me ganaste. Lo único que nos falta es la solución al problema. Pero presumo que tú la desconoces también. No es justo, Margarita. No presiones mis botones si no vas a darme “shut down” al final.

  2. Es curioso…

    No es que quiera darle bombos a Paulo Coehlo, pero voy a aceptar que el Alquimista me encantó (contrario a Verónica Decide Morir *Joel puts his index finger in his troath as if to puke*), anyway, tengo que hacer un quote del Alquimista:

    “El mundo conspira a favor tuyo” (o algo así)

    y es curioso leer esto (lo cual, como siempre Margarita te la comiste, con mucha mantequilla y queso) porque ando escribiendo un cuento medio sci-fi que es casi casi exactamente lo mismo que dice este texto pero con personajes ficticios, o más o menos ficticios.

    El mundo ha conspirado pa que lo escriba. Oh sí.

    Ah! Y el mundo conspira a favor de uno también. Me lo repito porque es algo chévere de escuchar, y a veces me lo creo, y a veces Sí pasa. Las respuestas llegan poco a poco, pero uno no se da cuenta, ya verás. Bravo por paulito que la pegó con la primera na más.

  3. Es ese bendito tránsito, tienes toda la razón. Nos hacemos insoportablemente móviles… pero brindemos por eso también.

  4. “Siempre pensamos que estamos llegando a algo, o saliendo de algo”,

    parafraseando a Auerbach: maldito historicismo!!, ése es nuestro mito, sin él la humanidad no existe.

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