El río (intento) que nos separó

El beso es un paréntesis sin nada adentro.
Ramón Gómez de la Serna

And death i think is no parenthesis
E.E. Cummings, “since feeling is first”

Intento escribirte una carta (como Maná intenta rayar el sol, como Mario intenta dibujar una sonrisa, como tú intentas olvidarme) porque ya no contestas mis llamadas. No puedo escribirla porque tan sólo pensar en tu rostro me ciega y el corazón se me estruja (en tu puño chiquito, de deditos cortos y puntiagudos, esos con los que solías escribir sobre el papel, sobre esto que pensábamos era amor). Intento repasar las palabras que yo te escribía (cuando te devoraba, cuando me arrodillaba frente a ti para oler tu desnudez) y escondía en las gavetas de tu cuarto. Pienso que quiero revivir lo andado (en realidad lo acostado, lo desabrochado, lo inundado, lo construido) para dejar de soñarte. Es mi piel la que habla en tu ausencia (por las marcas de tus uñas, tus labios, tu carne que se juntó con la mía en tantas noches, tus cálidos líquidos que me refrescaban aún en el ardor de la madrugada). Pero lo que dice mi piel también me agobia (y me imposibilita formar las palabras que antes de nombraban).

Mejor quemo todo porque es inútil alcanzarte: la tinta, el bolígrafo, el nombre de los libros que nunca me dedicaste, el papel de las cartas que nunca me escribiste. Quiero pensar que las cenizas que queden (más bien el recuerdo del intenso vaho de tu entrepierna) será lo único que me impida olvidar (lo que nunca me propuse a olvidar).

Un pensamiento sobre “El río (intento) que nos separó”

  1. somos amigos en facebook, pero no tenía ni puta idea de quién eras. hasta que leí esto, y me acordé. fue uno de mis textos favoritos en esta edición.

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