Desvergonzadamente

Parece que en cualquier momento va a llover. Me tomo el café, mastico mi sándwich. No estoy en un cafecito independiente y bohemio, estoy en Starbucks, desvergonzadamente en Starbucks. El sándwich está bueno, aunque me recuerda a algo que me envenenó una vez, pero el café —el café está perfecto; mientras lo sorbo, me acuerdo de un poema de William Carlos Williams. Hace unos minutos, unos chinos conversaban en la mesa contigua. Poco después de mi llegada, se fueron, y me quedé solo en la terraza. Nunca entendí lo que decían, no entendía ni sus risas, porque hasta se reían de forma milenaria. El aire está húmedo y revuelto; me parece que en cualquier momento me empezaré a mojar y tendré que acumular mis motetes a la prisa —un montón de libros de Manuel Ramos Otero, una grabadora, mi laptop y mi abrigo— y entrar. Sería una desilusión: siento que aquí las palabras que tengo que escribir me podrían salir como grasa por los dedos. No quiero irme. Llegan dos muchachas y empiezan a fumar cigarrillos con olor a vainilla. Yo quiero que llegue un grupo numeroso, intente ubicarse en una mesa insuficiente, y dos o tres personas me pregunten si pueden llevarse las sillas vacías de mi mesa para cuatro. Entonces les podría decir a todos que sí, en confianza, porque no estoy esperando a nadie.

7 pensamientos sobre “Desvergonzadamente”

  1. La gente como que no entiende nunca que uno tiene el derecho de comer solo…yo siempre lo hago, y termino siendo hostigada por alguien que me quiere salvar de mi soledad…

  2. un montón de libros de Manuel Ramos Otero…? cómo que un montón? cuanto es un montón? yo solo he leído poquitos… ilumíname plis! A ver… Invitación al Polvo, Página en Blanco y Stacatto, la edición póstuma que tiene El cuento de la mujer del mar y un montón de epitafios, Tálamos y tumbas, creo que se llama. La Novelabingo que no he leído y qué más? Tal vez tú sepas de alguna joya inédita que descnozco.

  3. montón. 1. m. Conjunto de cosas puestas sin orden unas encima de otras.

    No quise decir que tenía muchos, quise decir que tenía los cuatro en un montón, smenita.

    p.d. No tengo “Novelabingo”. El cuarto era “Concierto de metal para un recuerdo”.

  4. ahhh se me pasó el concierto, aquí lo tengo en fotocopias. qué malo. pensé que de momento iba a apasionarme por un libro sabroso y prohibido!

  5. Me encanta como juegas con lo cotidiano para resaltar la belleza de la solitud. (y el guilt trip de estar en borders y disfrutarlo)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *