Destino

Los ojos arremeten desde la madera tallada. Proclaman que los de su pareja, otra escultura del mismo material, relegada a una sala del Pinakothek der Moderne en Múnich, ni siquiera se encuentran bien pintados. Mientras ella —sus facciones felizmente amarillas, cortadas violentamente por un hacha— viaja con el resto de los artefactos de la colección de UBS, él —sus ojos rojos, encendidos en llamas— se encuentra atrapado entre paredes; las mismas cuatro que confinan las obras del artista que los creó a ambos.

5 pensamientos sobre “Destino”

  1. ¡Gracias Axel!

    Isabel – creo que Cupido y Psiquis deben quedarse juntitos y calientitos. Pero siempre es interesante especular…

  2. a mi me gusta también. en el Asno de Oro, de Apuleio, se narran muchos detalles del mito de Psique y Cupido, entre éstos que cuando Afrodita se entera de que Cupido se había engrampao a sus espaldas con Psique, castiga a ésta separándola de Cupido y preñándola con el feto de un cabro (creo, podría ser una oveja, tengo que releerlo) que nunca pariría, pa colmo, a menos que pasara yo no sé cuántas pruebas, entre ellas ir al infierno y evadir a Cerbero, pero luego otro momento de separación temporera es cuando después de todo el revolú ellos están felizmente casados y Psiques pare a Voluptuosisdad.

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