Del otro lado del espejo

Basado en un semi-verídico crimen pasional.

Imaginarla del otro lado del espejo.
Husmear su piel.
Lejos a tres latidos, dos, uno…

Cabellos
Pe-chos
Curvas
Ombligo
Curvas
CaderaS
Entre-Piernas
Mus-los
Rodi-llas
Pie con Pie…

Paseo ojos hacia arriba, abajo, el frente, el lado.
Conozco sus gemidos mudos
Sus gestos, sus miradas
Conozco el olor de sus secreciones
Conozco el sabor de su clítoris por entre el tongoneo de lenguas…

Llegará a eso de las doce y cuarto. Ordenará una botella de champagne al entrar. Ella manejará. Traerá puesto un vestido negro. Yo estaré mapeando otro cuarto. Pero el sonido de su Corolla .8 despertará en mi carne la vacua espera de todas las semanas. Mis rodillas se torcerán. El ritmo del corazón acelerará a dos pulsos por segundo. Las manos comenzarán a sudar. Se me erizará la piel. En un minuto la parálisis se convertirá en instinto de animal fiero. Me moveré hacia la presa.

Llegaré a eso de las doce y cuarto. Ordenaré una botella de champagne al entrar. Yo manejo. Siempre con mi vestido negro entallado a la cintura. En la casa ninguno me excita. Terapia sexual de la semana. Me la merezco. Llegaré al 805. Pagaré 55$ por entre la rendija del fondo. El champagne a cambio. Que comience el espectáculo…

Llegó a eso de las doce y cuarto. Me ordenó una botella de champagne al entrar. Ella guiaba. Traía puesto un traje negro. Ocho horas después llamé al 805. Nadie contestó. Como venía mucho pa’ ca no quise molestarla. Nueve horas. Nadie contestó Diez horas. Chacho al parecer había fiesta. Que extraño, ella sale siempre puntual… Diez horas y media después fui pa lla’ y no fue una orgía lo que me encontré brother…

El ritual del 805 se delineaba como mapa certero:

“Se miran, se presienten, se desean, se acarician, se besan, se desnudan,
(Esos gemidos son mis gemidos)
se respiran, se acuestan, se olfatean, se penetran, se chupan, se demudan,
(Me pertenecen)
se adormecen, despiertan, se iluminan, se codician, se palpan, se fascinan,
(Poseeré su estruendo)
se mastican, se gustan, se babean, se confunden, se acoplan, se disgregan,
(Se resignará a mis manos)
se aletargan, fallecen, se reintegran, se distienden, se enarcan, se menean,
(Ni él ni ninguno se merece cuerpo tan suculento)
se retuercen, se estiran, se caldean, se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
(Se demora en tratarlo)
se tantean, se juntan, desfallecen, se repelen, se enervan, se apetecen,
(Mete y saca como si fuera un compromiso filial)
se acometen, se enlazan, se entrechocan, se agazapan, se apresan, se dislocan,
(Yo penetraré los poros de su piel)
se perforan, se incrustan, se acribillan, se remachan, se injertan, se atornillan,
(…y esos ojos negros con la delicadeza de un quirófano en turno)
se desmayan, reviven, resplandecen, se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
(No desperdiciaré una sola gota de sudor)
se derriten, se sueldan, se calcinan,
(Beberé sus lágrimas)
se desgarran, se muerden, se asesinan, resucitan, se buscan, se refriegan,
(pretexto útil para fundirla en mi sangre…)
se rehuyen, se evaden y se entregan…”

Un cuarto de motel: cama king, espejos en perímetro, arriba alfrente; jacuzzi en forma de corazón, burbujas, radio, televisor 26”, flores de plástico, paredes rosadas, empapelado de flores, luces tenues, rojas, por entre la superficie de bloques transparentes; luces de discoteca, tocadiscos, ceniceros dorados, jabones “fresh bouquet”, love machine rojo, la rendija de paga y el espejo del jacuzzi, el más grande… el más suculento…pa’mirarte mejor mami, mira qué rico te lo meto por detrás… Ay papi sí, no, más suavecito, así, y un dedito por acá, ay sí baby me tienes virá, más rapidito, contra el espejo papi así me gusta ¡puñeta!– momento climático que concuerda con la inesperada apertura de la puerta ¿y qué fue eso? Parece que el perreo a to’fuete no les permitió percatarse de un hombre blanco, alto, de facciones demarcadas, pelo negro, pantalones marrones, camisa crema, bulto en mano, guantes puestos; que entró a la habitación como pedro por su casa.

De ahí a la próxima escena no transcurrió diálogo alguno… Monólogos escasos tal vez; alguna invocación a la santísima virgen maría y a los santos de los últimos días y un gotereo de espanto que sonaba tenue en el jacuzzi, debajo de los cuerpos amarrados al techo de la habitación… Cuando entré la música que sonaba era en repetición “La última copa” de Felipe Rodríguez. Parecía una película men. Nunca antes había visto una jodienda así. Yo estaba solo en la recepción. Habían pocos muchachos en turno porque era día de semana. Por ahí no pasó ni un alma en carrito de golf. Tu sabes, porque a veces se quedaban pegaos chismeando en el rancho de atrás…Él estaba tó descuartizao’, hecho mierda. Pero ella parecía una escultura de esas griegas. Parecía hasta sensual, algo erótica amarrá así. Pero esa pendejá colgá así a nadie lo calienta…

Estado Libre Asociado de Puerto Rico
Policía Municipal, Caguas
Precinto La Muda
Reporte – Departamento de Homicidios

Fecha: 13 de agosto de 1999

Nombre Occisa/o: Zelma I. Cruz SS: 598-62-9854

Edad: 30 años Estatura: 5 9”

Pelo: Negro Ojos: Negros

Profesión: Banquera

Lugar de los hechos: Motel OK, Caguas PR

Ampliación: El cadáver fue encontrado alrededor de las 10:15 am del 13 de agosto de 1999 por el portero del motel. El mismo llamó a la habitación pasadas las ocho horas de visita regular y luego pasó personalmente a verificar la habitación. En ella se encontró a la occisa y a un hombre aún no identificado, heridos de muerte y colgados del techo de la habitación. La occisa en cuestión presentaba una incisión en forma de Y desde su pecho hasta su área púbica. Sus vísceras fueron removidas y relleno su cuerpo con toallas del motel. Se infiere que luego de este proceso, la occisa fue embalsamada con yeso y colgada en posición escultórica. Su rostro permaneció intacto, salvo sus ojos, los cuales fueron removidos quirúrgicamente. Su cuerpo fue identificado por un compañero cercano del trabajo.

Escena del Crímen: En el baño de la habitación se hallaron dos seguetas, así como una tijera “multiusos” de filosas hojas negras. Un martillo y un cuchillo de 9” fueron hallados encima de la cama. Aún quedan por hallarse las vísceras de la víctima, así como la identificación del caballero que le acompañaba.

5 pensamientos sobre “Del otro lado del espejo”

  1. Muy bueno y original. Me recuerda a cómo acutamos por impulso, y a cómo expresar la furia usando técnicas mabacras de artes plásticas. Muy bueno. Perfecto ejemplo de fragmentación literaria…

  2. Me gustó. Está muy interesante. Un estilo cubista (los diferentes puntos de vista). Como lector me faltó un motivo para el asesino (¿artesino?), pero es sólo mi opinión.
    Si cambiaría el reporte policiaco al final… me pareció demasiado bien escrito para ser policía.
    Saludos

  3. Querida Raquel. Si quisiera aflorar lo que me queda de erudición, diría un magnífico ejemplar de literatura permutativa. Pero me quedaré en la renegación de mi tribu, donde soy feliz.

  4. que fuerza, mujer, en el sentido de la dinamita. y escultórico, en el sentido de la forma. es decir, que a la vez que es explosivo moldea con las palabras un estilo muy tuyo que hace tiempo no veía.

    besos

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