De plagios, links y otras pasiones prodigiosas

“Lo importante es seguir enhebrando, aunque sea otro quien hilvane.”

Pasó que el de los “pantalones apretados”, quien realmente es un celaje de menta, ámbar y especias, estaba buscando textos para el semanario Claridad. Con su carita, me pidió que transcribiera un texto de Yara, y yo, con esa luz que irradia de su pelo como de un motor metálico, asentí varias veces. Este instante me recuerda a “El extranjero” de Camus, cuando el personaje va caminando por la orilla de la playa y su vida cambia de un momento a otro porque el sol resplandece en algo metálico. Luego, al extranjero lo acusan de asesinato. Últimamente, tengo esa imagen de la novela atorada, después de ocho años sin releerla. Pues así fue. Yo transcribí “Siervo”, ya que esa tal Yara Liceaga es la escritora más descuidada que transita por la faz de la tierra, y la única copia del material la tenían los “pantalones apretados”. Con ustedes, “Siervo”:

Siervo
Año • Núm. 2711 3 al 9 de febrero de 2005
Mara Pastor

“Ando con la vida a cuestas mis huesos y no más.”
Héctor Buitrago

Hay que reconocer que no tienes un nombre común. Desde entonces, la tierra lame tus esquinas y te recoge en su olor. Por eso, desterrado. La vida se nos encoge y se guarda solita en el carapacho trasero. De ahí la importancia de la espina dorsal y del nervio. A fin de cuentas, todos contamos los mismos números. Por ende, el resultado siempre es el mismo: no hay suficiente tierra. No para nosotros.

Ando. La mente se escapa de su jornada diaria. Baja ambos ojos. Encoge los hombros. Mira a la derecha: clear. Mira a la izquierda: clear. Se para de puntillas y se larga a buscar el espacio designado para el descanso.

¡Qué puerca vida, la la lá la! –canta mientras baja los hombros del cansancio. Regresa con los ojos carcomidos por el sueño. ¡Siervo –le dice ahora el cuerpo– a trabajar! ¡Hombre, una tajada de tierra, aunque sea! dice el mensaje que recibe el cuerpo. ¡Y desalójame si quieres! –continúa diciendo, preparando para no callarse–. Lo siento –dice el cuerpo, moviendo la cabeza de lado a lado– tienes un nombre demasiado diferente.

Sol y sombra. Sol y sombra. Sol y sombra, algo así como búsqueda. Algo así como una vida en el hombro, y un espacio de tierra. Algo así como una vida buscando tierra a sol y sombra. Algo así como una tierra sudorosa y templada. Algo así como el sudor y el templo. Algo así, precisamente, algo así.

El primer hueso dice: caminemos. El segundo dice: a trabajar. El tercero: con calma, amigo. El cuarto hueso simplemente baja los ojos y continúa la marcha. El quinto no lo soporta y exige su parte. Pero se ha podido joder porque es que en el mundo está todo mal repartido.

De Liceaga se dice que frecuenta el parque Muñoz Rivera junto a la Diabla que perrea. Reclina su torso y, en un abrir y cerrar de ojos, se traga toda el agua de la fuente. Esto ocurre durante las noches de luna nueva. Entonces, la Diabla muda la piel y amanece convertida en abogado practicante.

Como les iba diciendo, un día la ambrosía me dice: “Oye, qué bueno ese texto que me enviaste. Realmente, creo que es una de las cosas más buenas que has escrito. Va a salir en la próxima edición”. Yo le digo, confundida, pues el de las especias tiene el inventario de toda mi escritura: “Ajá, qué texto”. “Siervo”. “¿Pero tú estás loco?, si ése es el texto de Yara que tú mismo me diste para que transcribiera”. Al otro día salía su texto con mi nombre, al otro día era el cumpleaños de Liceaga. Como era de suponer, ya tenía preparada su sorpresa.

Podíamos pedir que se hiciera la errata, o lo que era mejor, que Yara escogiera un texto mío que le gustase para que saliera publicado con su nombre. Así fue. Ella supo, desde antes de que yo le hiciera el ofrecimiento, qué texto quería. “Decidir ir al carnicero”. Con ustedes, el poema:

Decidir ir al carnicero
Año • Núm. 2712 10 al 16 de febrero de 2005
Yara I. Liceaga Rojas
Especial para En Rojo

Diluyendo
El camino lleva un trozo de carne lagrimosa en el celo
de la falda
Sobre bastiones de toronjas
se diluye una yola de cítricos
Casi en tu isla
mi nave está a punto de naufragar
Atravieso el canal
y no te encuentro
Estás de cacería
Conviertes mi camisa en carnada de tus perros
Huelen mis pisadas y detengo mis suspiros
Mejor que no me encuentren
O mejor que yo te encuentre a ti primero
Sigilosa
Con tropiezos calculados
No como si fuese un poema épico
Una enredadera de musgo pegada en una torre
A tropiezos como quien se encuentra
una idea genial en el camino
y decide llevársela al carnicero a que la adobe
Nada más
Pero, can eco,
tu olfato está entrenado
al olor de la lluvia en la madeja de cobre
que es mi fuga
o quizá tu ruta
o quizá digo lo mismo disfrazado
y no lo noto
quizá sólo soy yo quien está ebria
y no recuerda sus gemidos
persiguiendo tus pisadas
can que busca el rastro de una palabra que huye
que huele a óxido de cobre
que cobra sangre en el tintero
tiñendo papeles derramados
con agua de mar en celo

Los textos, sin ínfulas ni escrúpulos, tuvieron mejor acogido que en las páginas del periódico de “La Heredera” (Ver el cuento del mismo nombre de Manuel Ramos Otero, en “Página en blanco y stacatto”), en donde, lamentablemente, revolcamos las hormonas de la menopausia a las madamas editoras. Cuando todo parecía volver a la normalidad, aconteció lo siguiente. Leí un texto firmado con el nombre de Milena Tarik en el grupo cibernético “El Patio de las Cayenas”. El texto se titulaba “Sácate el dedo de la boca, cazador”. Acopio el susodicho:

Sácate el dedo de la boca, cazador
Milena Tarik

Sólo si me dices la densidad de una partícula de sangre te invito a caminar por los trapecios el reto es ése, acéptalo como lo que es una llamada a que te acerques con la maleta de tu continencia a enhebrar bacilos ciegos esos bichitos, ja! que salen de la nada para seguir nadando, no hard feelings, solo concéntrate y sácate el dedo de la boca, cazador.

En la misma página, una lectora que se hace llamar “Arantsasu”, le escribe lo siguiente a la misteriosa autora:

Milena Tarik, me gusta este escrito del cazador. Te recomiendo los textos de Yara Liceaga y Mara Pastor, posteados. Siervo y Decidir ir al carnicero también conversan con tu cazador. En la Isla se dice que estas poetas se cambian los nombres y los textos para confundir a sus lectores. Para mí que tienen a un genio maligno descartiano que las confunde y ya ellas no saben quién es quién, ni él sabe quién escribe qué. Están en fecha de 2/11/2005, en la parte de poesía. También te invito a que encuentres El hombre de las barbas de madera, de Liceaga, que está también aquí, pero muucho más atrás cronológicamente. Milena Tarik, me gusta tu nombre.

Poco después, Tarik contesta: “Hola Arantsasu. Gracias por tus palabras, la verdad es que me han parecido regias las cosas que me recomendaste de Pastor y Yara. Increíble la conexión, ¿no te parece? siervo-can-cazador, triunvirato de símbolos. Quiero leer más de estas autoras, ¿son cubanas? yo tengo poco publicado, solo unos pocos poemas en revistas españolas, viví en España por 7 años donde aprendí castellano. Soy canadiense aunque en realidad soy una mezcla. mi padre es turco y mi madre serbia. Hasta la vista y que te sea leve. Milena”. Las cosas realmente se pusieron turbias cuando Milena Tarik confesó ser amiga íntima del laureado poeta dominico-canadiense Néstor Rodríguez, porque ya éste había escrito:

Juegos malabares
Néstor Rodríguez

Mi amiga Mara Pastor es malabarista,
lo supo en Toledo por casualidad,
una tarde pegajosa en que podían
haberle dicho lo que fuera
y ella no se hubiese reservado
una sonrisa aquiescente
ni un resto de ternura atroz.
Minutos había de sobra
para trucar el tiempo detenido
en el equilibrio de las clavas,
o bien masticar el tedio
con el milagro de los diábolos
y los platos danzarines.
Pero la epifanía llegó como se pudo,
no como se hubiera querido,
rasgó el ajado tegumento del instante
y alcanzó el modo de la conjetura:

— Los palos del diablo
son como varitas mágicas.
Lanzados al vacío,
bailotean con un ritmo preciso,
pero envilecido por el ojo
que los controla.

Mi amiga Mara Pastor hace juegos malabares,
recoge una insinuación o fractura
que refulge en la piel de los objetos:
tazas, escobas, cucharas oxidadas,
nada parece resistirse
a su vocación de funámbula.

(Referencia)

Esta historia continuará… ¿Será Liceaga la verdadera Mara Pastor? ¿Habrá drogas corriendo por sus venas? ¿Será la Diabla que perrea Manuel Clavell? ¿Se disfrazará Rafa Acevedo de abogado e invitará a salir a Milena Tarik sin saber que ésta quizá es Néstor Rodríguez? ¿Alguien ha visto a Mara Pastor haciendo malabares con fuego? ¿Quién será esposo de Liceaga? ¿Perreará?

8 pensamientos sobre “De plagios, links y otras pasiones prodigiosas”

  1. Elegir una identidad

    Favor consultar la Revista Puertorriquenha (trin cu tin cu cu ti cu ti)La Secta de Los Perros. Pidala, en una libreria cerca de usted.

  2. Esto es lo que me faltaba a mí, que me metan en un cuento. Mera, Mara, yo no soy MILENA TARIK! Milena es una personita de carne y hueso: facunda, risueña, inteligente y, para colmo de males, bellísima. Sólo que esas cosas no se le pueden decir a Geetha, su partner, porque lo menos que uno quisiera en esta vida es agarrar un güamazo de Geetha con su brazo alimentado de curry indio. No señor.

  3. qué chisme señores, qué chisme, y eso que había abjurado de las novelas mexicanas. ¿Néstor por aquí, y con curry? Tantos banquetes y tantos placeres…

  4. yo siempre he querido ver a mara pastor perreandole a rafa… jejejejeje con los flower sticks! jejejejeje mara: que chula eres, me encanto esta descripcion de la revista. me puedes enviar un e-mail diciendome el precio que tendra la misma? muacks! un beso.

  5. Si Yara Liceaga, cuyo cabello trasciende mas que la basura que frecuente e intrascenendemente vemos en el nuevo dia,
    en BUSCAPIE, una impresionante mierda
    academicista e irrelevante es descuidada,
    entonces mi blog intercontinental peca igual,
    pero no con pendejadas irrelevantes.
    El aire, agua,alimento y techo son pertinentes.
    Al KRAJO BUSCAPIE Y TODOS los que
    ahi publican con la complicidad del
    fosil Paco VACAS…

  6. Mirandolo bien mara pastor, esta obsesion por lo literario me parece una PENDEJADA, no solo intrascendente, sino irrelevante al considerar que mas de la mitad de la poblacion del globo procreandose por esporas o conejos, escoja usteh, no escribe/lee o tiene revistas o ,material para escribir…Por tanto la literatura en el MUNDO real tiene el valor de un peo de puerca en mi intercontinental e jumirde opinion.

  7. Luego de haber escrito mal, sobre mi jardin unico, la coleccion sobre cien especies, lo medioambiental, la biodiversidad la destruccion del ENTORNO, me cago de la risa.

    Todas estas palabras huecas, en el vacio, a quien importan? A los futuros maestros de literatura que estan a cien por peso? A la literatura pueltorriquenha?

    La literatura deberia ponerse en pilas, y sus seguidores practicantes. Despues de todo,
    sin aire, agua, suelo y alimento, techo no habra lectores…o papel…

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