Minutos antes de ir a clase, mientras leo un cuento lo más pronto posible, para poder discutirlo. Eduardo está al lado mío, y lee también, con el mismo propósito. Suena el teléfono celular y contesto:
–Hello.
–¿Quién es?
–¿Con quién desea habalar?
–Pero, ¿quién es?
–Bueno, tú me llamaste a mí…
–No me tienes que gritar.
-Ummm… No estoy gritando.
–Oye, tienes una voz muy linda. Deberías ser locutor.
Despego el teléfono de la oreja y lo miro, incrédulo. Regreso a la conversación.
–Je, je. Gracias.
–No, no, de veras. Suenas como locutor de radio, mejor que (nombre de algún locutor) de (nombre de alguna emisora).
–Wow. Gracias.
–Te deseo mucho éxito y espero que pases una tarde bonita.
–Gracias. Que pases una buena tarde también.
Me río y Eduardo me pregunta qué pasó.
–Nada. Una fan –contesto.
No me molesto en contarle. Lo insólito se vive, no se explica.
Autoestima: +10 puntos.
PERDIMOS A JOSÉ, AHORA SE NOS VA A IR PA´ ALFA ROCK
O NO, PA’ RADIO ORO.
Jmmm. No creo, jeje. ¿Me estás diciendo viejo?
jajaja
José hará la nueva versión de “A la gente que usted quiere no se le grita”.
extreme coquí
Mi teléfono es 787-425-4xxx. Bueno, me acobardé. Este site lo lee mucha gente, no? Pero me encantaría opinar sobre tu voz vía telefónica. Mejor te mando un email con mi cel. Ciao,
joder!!! no jodas conmigo chico… jejejejejejeje
margarita: que fuerte!!!
Lo insólito se vive, no se explica.
Maravilloso!