Corto cuento de miedo

Lo cierto es que cada puerta abre a la posibilidad de que un lunático te esté esperando al otro lado. Acabas de acuchillar el hongo de la cortina de baño con un destornillador de estría y ahora hasta los organismos unicelulares saben que eres una gallina. Avergonzado le haces un chequecito a tus padres porque botaron los chavos en las clases de karate. Es el destino. Por lo mismo que existen asesinos en serie que aún practican tiroteando melones en el patio; psicópatas que desde chiquitos prenden las partecitas de muñecas en fuego; criminales empedernidos que conservan los nudillos de sus víctimas primerizas en la gaveta de calzoncillos, tú todavía no puedes dormir sin night light. Mañana te toca cambiar la cortina de baño. El público lector se cuestionará porqué no simplemente la dejas descorrida. Con el destornillador despedazas la almohada a sabiendas de que los horrores de Quiroga han dejado de ser viables en la cuentística actual. No obstante, te vistes de víctima antes de acostarte. Escuchas pasos en la escalera. En cuestión de nada te persignas manteniendo el destornillador de punta al cielo. Gotitas de sudor salen a la carrera del Padre Nuestro. Ante todo esto, la puerta permanece abierta.

9 pensamientos sobre “Corto cuento de miedo”

  1. Tenso, tensísimo. Qué bueno que lo leí de día en mi trabajo y no en mi casa, de noche, donde se mete gente en el patio a cada rato y hasta en la misma casa.

  2. esto es casi un cuento corto de miedo. ayer por la noche, como a eso de las 12 am, iba de regreso al apartamento donde estoy quedandome temporeramente en las afueras de Notre dame. tengo que cruzar por un bosquesito que se parece a los de The Lord of the Rings. Estaba oscuro y super frio. Como sali temprano tenia un pantalos corto. Cuando atraviesas la parte en donde esta el bosque es mucho mas frio todavia. En dias anteriores me habia topado con venados en esa area, y por el frio, la noche y la oscuridad no queria toparme con ningun vasallo de santaclaus extraviado , porque son muy bonitos pero sabia que me iba a asustar. atravese el bosque y lo que sigue es una planicie , un llano de grama hasta llegar a los apartamentos. estaba feliz por haber salido de ese bosque frio y tenebroso. cuando de repente, diviso tres venados pastando en la planicie, y creanlo uno, al pasar junto a ellos, uno comenzo a perseguirme. iba como en las peliculas corriendo bici y mirando pa tras. y gritando de la euforia y risa porque no podia creer lo que me estaba ocurriendo. en cierto momento. el venado se canso de seguirme. y yo llegue al apartamento, tire la bici sin amarrarla. entre corriendo, y como en las pelis, no encontraba el papel con la contrasenha de la puerta. cuando por fin entro estaba temblando, congelada. y eso es todo.

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