Convivencia

Corro un poco hacia la retahíla de imágenes que me cubren la piel… corro para corroerme en oraciones sin verbo que, explícitas, logran contradecirse… corro sobre la palabra correr que presupone acción, pero no me muevo. Sigo en el mismo espacio del matasellos… La misma determinación errónea de creerme molde… El espacio lucrativo entre la mimesis y el miedo… La multiplicación de los panes y la herejía de parirme sin escrúpulos en humores ajenos… en la entrelínea de tu ceño fruncido… ahí donde albergamos las sombras de nuestros caprichos… Ahí donde el mar carcome hierro… Pedazos de hierro que pueden ser tus manos, en días de nubes negras dibujadas en la puerta… Ahí en la herejía de parirme entre mis piernas, justo en el momento que me aclimata el vaivén de tu sudor hecho jadeo a manera de cuna… Allí tú hecha cuna de hierro, contrabandeando aceite para aletargar el moho… Abrazando el moho como el nuevo caparazón de silencio que nos cubre las llagas aledañas al proceso de las hormonas contractas… A la hora de cosechar estrógeno en la piel como pedazos de habichuela en algodones, con tal de de permanecer húmedas al otro lado del encuentro… Con tal de de visitar germinados de roces para endosarlos entre el tránsito de nuestras sombras, cada vez más de entrecruce, cada vez más de a carrera, acarreando los quehaceres y encontrándonos en almohadas que son cada vez más islas, cada vez más islotes de sueños coartados por ranuras de taladros hechas a la medida del agujero que separa nuestros cuerpos, delatando labios hartos de estructura matutina.

10 pensamientos sobre “Convivencia”

  1. muchas de tus frases me han parecido preciosas, en estética y contenido, en las imágenes que evocan. algunas de ellas tan largas que me ahogan, como estando dentro de tu texto, diluyéndome después de esa asfixia en tus puntos suspensivos…
    “sueños coartados por ranuras de taladros hechas a la medida del agujero que separa nuestros cuerpos”…
    “delatando labios hartos de estructura matutina”…
    ma-tu-ti-na, me llama la atención la palabra donde encaja, y que encubre, otra palabra que se me antoja. pero ésta, es una bonita palabra, más quizá que la que quisiera acertar que esconde.
    solo una duda: “contar de permanecer húmedas al otro lado del encuentro…”; “contar” o ” con tal de”?
    sofocante, denso… bien dicho, bien hecho…
    gracias karina

  2. maite:
    oops, con tal de…gracias por la edición. Y sí, es sofocante, así es a veces vivir con otra persona. Pero tiene sus cosas hermosas. Hay que buscar el balance. Y pues, de ahí sale el texto, para no desbalancearme…JAJA. Besos. Gracias por leer y por asfixiarte un poquito conmigo.

  3. Saludos. Coincido con lo de la asfixia, sólo que a mi me parece una asfixia deliciosa. Las líneas me parecen poderosas, demasiado hiladas, demasiado intensas. Hay algo en las imágenes de lo que escribes que estremece. No puedo apalabrarlo. Me resulta encantador. Te seguiré leyendo. Un placer. Abajo dejo las líneas que me llevo.

    “corro sobre la palabra correr que presupone acción, pero no me muevo.”

    “Pedazos de hierro que pueden ser tus manos, en días de nubes negras dibujadas en la puerta…”

    “A la hora de cosechar estrógeno en la piel como pedazos de habichuela en algodones, con tal de de permanecer húmedas al otro lado del encuentro…”

  4. Me gusta mucho el ritmo de tus palabras. No sólo en éste, sino en casi todos tus escritos.

    Pero aún no entiendo los muchos puntos suspensivos en casi todos ellos.

  5. Bueno, yo creo que por un tiempo había en casi todos, y me preguntaba si no era excesivo, pero por un tiempo los vi menos, así que ahora lo veo como una decisión consciente para lograr cierto efecto.

  6. Es más, creo que esto ilustra por qué era excesivo antes, pero ya no. Antes me parecía excesivo porque los puntos suspensivos pueden ser herramientas bien útiles en la escritura, pero cuando Karina los utilizaba al por mayor en casi todos sus escritos, para mí perdían su efecto. Me estorbaban. Pero los dejó descansar por un tiempo, y ahora el uso me parece más calculado, y los puntos suspensivos vuelven a tener un efecto para mí.

  7. hmmm. los puntos suspensivos. creo que tienen que ver con la decisión de karina de escribir prosa poética. los puntos suspensivos se manifiestan más allá de ella, es el ritmo del texto pidiéndole una pausa, pidiéndole otra forma. me pregunto cómo se verían estos textos con versos y estrofas definidas conscientemente.

  8. lo mas fascinante es esto “encontrándonos en almohadas que son cada vez más islas”. genial.

  9. Los puntos suspensivos me llaman, me seducen; por eso del ritmo, por eso de las oraciones inconclusas, por eso de afirmar la ambiguedad…

  10. apoyo tus puntos suspensivos karina, yo también soy adicta a ellos (y hasta a veces no sé si ellos me dominan a mí o yo los domino a ellos). los puntos suspensivos son todo lo que no se dice, frases inclonclusas, ambiWedad, un lugar en el que la voz narrativa te deja construir, hilar…
    una vez pensé, o muchas veces lo hice y quizá todavía hoy lo hago, tatuarme tres puntos suspensivos en la yema de cada uno de los dedos de mis manos, como talismáan quizá, por todo lo no dicho y lo que me quedara por decir… podéis pensar que es un exceso demente y podéis tener razón.
    al leer y al escribir, yo veo siempre dos textos: el dicho y el no dicho; los puntos suspensivos son el caminito de migas de pan hacia el segundo (aunque no todos los textos nos dan ese camino)

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