Cómo hacer una película independiente

La película debe venir con narrador y una telaraña de tramas y personajes que se entrelazan y se encuentran. En cada toma, cada escena y cada línea de la película deberá verse el esfuerzo extenuante de ganar una Palme d’or, un Oscar o, como mínimo, un Sundance. Hacia el final, los personajes más importantes —que antes se habían visto asediados por una que otra preocupación existencial— deberán tener revelaciones cambiavidas que posibiliten sus felicidades. Luego, los espectadores saldrán de Fine Arts —o de San Patricio, si está el San Juan Cinemafest— hablando de lo genial que estuvo la película y haciendo análisis dudosos de un subtexto que en realidad fue supertexto. Nadie se atreverá a admitir que la película no le supo a nada, ni que se podían recortar 40 minutos de relleno en el medio sin cambiarla, porque no se debe ser ignorante.

Si la película es puertorriqueña

Es importante confundir el drama con el melodrama. El componente más crucial de esta ecuación es que debe morir un personaje importante al final. Que salga un carro de la nada a atropellarla(o) o que le dé una enfermedad mortal en los últimos quince minutos, no importa —lo incambiable es que otro personaje tome el cuerpo en sus brazos y llore teatralmente.

Si no, se debe hacer una versión de bajo presupuesto de cualquier mediocridad americana.

4 pensamientos sobre “Cómo hacer una película independiente”

  1. “Si la película es puertorriqueña…lo incambiable es que otro personaje tome el cuerpo en sus brazos y llore teatralmente.”– tu ves, eso es una barbaridad. Dentro del cinismo y el patetismo en que está envuelto, no se, como que me da sentimiento.

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