Chac Mool (Primera parte)

Por primera vez en meses, pude irme a dormir a las 8 de la noche. Apagué la lámpara de mi mesa de noche, me arropé para aliviar el frío. Todo indicaba que el día terminaría plácidamente. A eso de las 11 p.m., los maullidos de mi gata me despertaron. No eran maullidos de querer jugar, era ese maullido de queja cuando ve afuera las hojas volar y quiere atraparlas. Me levanté y prendí la lámpara. La tranquilicé, bebí agua y volví a mi cama. Entonces lo vi, colgaba del ventilador de la calefacción. Pensé que era una mancha de moho recién salida en la pared. Me acerqué un poco, era peludo, como de tres pulgadas. Era feo y me inspiraba un asco atroz. Ya llamé a varias amigas para contarles del intruso. He decidido mudar mi cama a la sala. Así aprovecho el espacio. Le dejé la lámpara encendida y le deseé buenas noches para que se sintiera cómodo. No sé por qué me he recordado de Carlos Fuentes.

3 pensamientos sobre “Chac Mool (Primera parte)”

  1. ay, pues a mi me recuerda a Horacio Quiroga!! Esto es horror del que da miedo en esa forma que a uno no se le quita…

    “…las patas velludas, un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba hinchado…”

    posdata: La nueva manera de mirar los comentarios (y de comentar) es verdaderamente “annoying”. Es mejor la anterior. Aunque estoy seguro que solamente están probando. Pero la manera anterior tiene más estilo. Además de que se lee mejor. Just a thought.

  2. Por primera vez en meses pude ir a leer algo en Derivas a las 8 de la noche.

    Este tipo de post refresca mucho.

    No entiendo el “me he recordado a Carlos Fuentes”. ¿Se supone que sea “me ha recordado” o “he recordado a Carlos Fuentes”, o “me he acordado de Carlos Fuentes”?

    PD: Coincido con Joel en lo de la visualización de los comentarios.

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