Cerebros en fuga

A Miguel Salgado

Tomamos nuestras maletas,
sin cangrejos que se escapen en el avión,
empacamos el diploma,
susurramos el adiós
para que las calles no se dieran cuenta de la ausencia,
visitamos el cafetín
tratamos de desatar el nudo del destierro
que empezaba a apretar
con un trago de Medalla.
Hicimos la lista de emails de todos los panas,
Agarramos el pasaje de American
con las manos temblando,
rezamos el rosario una vez más,
me voy porque aquí no encuentro trabajo,
porque allá me pagan el doble que aquí,
no pierdo nada con tratar,
estoy cansada de pagar el préstamo estudiantil con los
5.15 que gano en Chilis.
Caminamos por el andén,
quemamos las naves para no tener adónde regresar.
subimos el volumen del cd player para no oír,
nos fuimos sin mirar atrás.

5 pensamientos sobre “Cerebros en fuga”

  1. …y seguiremos el rumbo hacia la dirección donde, con suerte, pues suertuda es la supervivencia que el fatalismo engendra…, sobreviviremos!

    (Gracias por identificarte con quienes residimos en este lado sin haber dejado de vivir en el que pertenecemos.)

  2. Esto está bien clichoso. Es como hablar del aborto. Entiendo que sea la realidad de muchas personas, pero igual es un cliché.

  3. Ok, cuando digo “es como hablar del aborto”, quiero decir “es como hablar del aborto como tema literario revolucionario en pleno 2006”.

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