Calle Antonsanti

A Mara

Ayer descubrí que mi entorno cambia más allá de mis cuatro paredes. No sólo falta un tiesto en el frente de mi antigua casa y la luz que se asoma de la ventana tiene otro color; faltan casas, faltan edificios enteros. De un día a otro han desaparecido estructuras centenarias. ¿Dónde está Aladino? ¿Cuánto vale su cabeza?

Hay una o dos casas, luego nada, luego otra casa, luego un gran nada. Las pequeñas que quedan en pie parecen estatuas militantes que se resisten al derrumbe. ¿Qué les habrá dado el privilegio de sobrevivir? El aire está impregnado de la humedad que se le pega a las paredes y, aun fragmentadas hasta el polvo, se niega a soltarlas. Eso es amor.

5 pensamientos sobre “Calle Antonsanti”

  1. “El aire está impregnado de la humedad que se le pega a las paredes y, aun fragmentadas, hasta el polvo se niega a soltarlas. Eso es amor”.

    Extreme. Me conmueve ese final; me encanta. El polvo pareciera decir: “Se aprovechan de mi nobleza”.

  2. Me gusta, la definición de amor… concreta,concreto,semento,semen,
    lujuria,lujo… es increíble ver y sentir como las cosas se degradan.

  3. estoy fuera de mi estado de ciberfreak empedernida,
    aprovechen y cambien vainas que no me voy a dar cuenta, jeje
    [no tengo compu]

    pero me asomo

    feliz navidad a todos
    los radioleyentes!

    que texto tan nítido , isabel,
    lo del tiesto me encanta

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