Café Berlín – Viernes 18 de noviembre… Lo que se perdieron…

Un pequeño recuento de los acontecimientos del viernes…

Después de ubicarnos y algunos terminar su cena, comenzamos las lecturas puntualmente (puertorriqueñamente hablando, claro). Deepak inició la noche con un cuento de Manuel Clavell, “Paja de una noche de verano”, y fue un performance. No leyó el cuento; lo vivió para nosotros. Fue un verdadero placer verlo en acción.

Fue curioso ver la reacción de la mesa detrás de él… un “WTF” colectivo. Por mala fortuna, no parecía que entendieran español… lástima para ellos. A nuestra derecha (por lo menos la mía…) una muchacha escribía en su computadora. No sé si nos prestó atención, pero no se fue hasta después de nosotros terminar todas las lecturas. Tal vez sería que la teníamos atrapada allí (jeje).

Manuel siguió a Deepak con “Califas”, un cuento nostálgico, cómico y certero de un puertorriqueño en California (o como decía Bill Hicks, Arizona Bay, una vez se hunda el estado en el océano).

Isaac Cazorla leyó “Las dos reglas”, una perspectiva de Perú muy amena, seguida por Jennifer Pagán con “Cómo nace un escritor”, que pueden leer aquí.

Yara Liceaga trató de esconderse (sin éxito) para no leer “Otra ventaja”, Áxel Alfaro usó mi computadora (me encanta el uso de la tecnología en estas situaciones) para leer “La caída” (que pueden leer en esta misma página).

Yolanda Arroyo nos subió la presión con “Un beso contra la puerta”, Isabel Battería nos contestó “Dónde estaba la mujer en los ochenta” y Juan Hernández nos hizo reír con “El hombre anuncio”.

Me dicen que yo leí “Realidad”, pero, después de cinco cafés con leche, todo es subjetivo.

Nydia Chéveres contó lo difícil que puede ser usar la transportación pública con “Mis peripecias para acudir a una lectura de cuentos en Café Berlín”. Fue un cierre ideal para las lecturas.

Fue un rato agradable entre personas unidas por un interés: amor a la literatura. Me consta que habrá otra lectura en diciembre, pero la fecha no se ha fijado aún. Les recomiendo que vengan… se pasa bien.

Agradezco a Bárbara Forestier por tomar la iniciativa de organizar el evento (ahora sólo tiene que leer un cuento suyo… y conseguir un micrófono -sonrisa malvada-). También la presencia de Araceli que, junto a su amiga, nos visitó desde Arecibo, al igual que Alma Rivera por su apoyo (y promete que leerá también en la próxima).

8 pensamientos sobre “Café Berlín – Viernes 18 de noviembre… Lo que se perdieron…”

  1. José, me da gracia que le pongas el acento a mi nombre. Recuerdo cuando me di cuenta, como en 5to grado, que debe llevarlo, pero por alguna razón nunca se lo he puesto.

  2. Hubo la intención de desubicar a los escuchas de la autoría de los cuentos que leímos Deepak y yo. Hubo la intención de practicar en voz alta ejercicios que se produjeron para la lectura en voz baja. Hubo la necesidad de mesclarnos entre más gente que escuchara y pasara juicio. Hubo la intención de apoyar un espacio cultural. Hubo exposición.

    ¿Será necesario el feedback?

    A mí, los mayores me impresionaron, me parece que entre la historia de la miseria en Perú y la primera historia de terror en el Tren Urbano se me hizo la noche. A los demás los había leído y, confieso, a José y a Yara los tengo que leer de nuevo.

    Hubo intención de pasar del escritorio personal al performance y en eso Yola y Deepak podrían ser los maestros. Que la escritura pase del papel al escenario, bueno, habrá que trabajar por eso.

  3. Ay si!!!!!!!!!!! Despúes del 15!!! Quiero abrazar a Mara!!

    José, muy buena crónica. Me muero por la próxima reunión.

  4. Manuel,
    El mío lo puedes leer en mi blog. Me consta que era un poco largo para leer.

    Mara,
    Creo que se pauta para el último viernes del mes, pero hay que ver qué decide Bárbara…

    Áxel,
    jeje

  5. Yo quiero CONOCER a Mara pechuga y emborrachar a Manuelo, para que me necesite, aunque sea pa cargarlo hasta el carro… Voto “después del 15”, oíste Bárbara?

  6. ¿Qué es eso de que Deepak “vivió para nosotros” la “Paja” de Manuel? Y que “fue un verdadero placer verlo en acción”? Coño, José, la gente va a pensar que esto fue otra ida al Lucky.

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