Baptist Hospital

Primero llega la noticia de que ella misma se acuchilló el vientre con un sacacorchos. Luego vienen cuatro días de hospital sin tarjetas ni globos ni ositos de regalo, seguidos por la charla con la trabajadora social que anuncia la gran apertura de una clínica de rehabilitación. Entonces aparecen las caras consternadas de las enfermeras porque la paciente se le ha ofrecido ya a cuatro conserjes y un anestesiólogo. Quien quiera que entre al cuarto se cruza los brazos.

Lo próximo es que desaparece. Histéricos los guardias de piso junto con el jefe de seguridad revisan la cinta y nada. Al ser mostrados la foto de anuario de la muchacha, los empleados se disculpan y exigen la misma inmunidad que le fue conferida a las cámaras. Mientras, los padres caminan el pasillo nerviosos. Vistas de cierta forma las paredes van cobrando la forma de un torniquete.

Lo último es que escoltan a los padres hacia un cuarto privado mientras la multitud conglomerada en las afueras del hospital impide que la muchacha pueda divisar el punto de contacto de la acera con la brea.

3 pensamientos sobre “Baptist Hospital”

  1. Con todo respeto,”Al ser mostrados la foto…”, tienes un error de sináxis. Es posible que sea a propósito, pero lo dudo.

    “Al ser mostrada la foto”
    “Cuando les mostraron la foto”

    Mala mía…

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