Bálsamo

A Alma, por la llegada oportuna.
A William, por traerme a Colombia de la mano.
A Cervantes, porque sí.

Bálsamo de Fierabrás para las fisuras del corazón en despojo, y para el recuerdo de molinos de viento, y para el hallazgo.

Bálsamo de Fierabrás para el destino esquivo, y para acompañar las noches de ausencias, y para la duda de quien recuerda.

Bálsamo de Fierabrás para la esencia que se lleva en los labios y se recoge con la lengua y hace palpitar los recovecos del cuerpo.

Bálsamo de Fierabrás para las historias escritas, y para escribir las que no han sido y están en el borde de una pluma.

Un pensamiento sobre “Bálsamo”

  1. Marida, los caminos son bidireccionales y las llegadas, todas, en nuestro caso han sido oportunas. Me revuelco contigo en las dudas de quienes recuerdan. Tú y yo nos entendemos. Un abrazo…

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