Araña rasguña
la piel de encima
Aruña también
la calma
Destapa
los nervios de punta
Araña teje maña
en el pecho que retumba
Solo su perfume
sabe enredar
mi artimaña
Solo arácnida
acarrea con pasos de cosquilla
la incertidumbre
Todo su rostro es hueco,
mas hueco de pérfido
placer vouyerista
Araña ara versos
hasta en servilletas
Su cadereo
le delata
insípida viuda negra:
Sabré saborearme
las feromonas
de su ingenua telaraña
E inmóvil,
en su trampa,
me anunciaré devorada
en bocanadas asesinas
wow
al parecer, mis palabras producen reacciones onomatopéyicas…¡me encanta!!
jajaja! la primera impresión es la cuenta. detras de la palabra está la reacción. aun no te conosco; empero te he leido. me gusta la cadencia de este texto. bravo/wow. disculpa la pobreza de la onomatopeya. a veces lo poco dice mucho. ciao.
*correccion. La primera palabra es la que cuenta.
Este poema vale lo caro que sale leerlo.
Me gusta. Asi de simple. Me gusta.
Esto me recuerda un poema que escribí hace mucho tiempo. Me gusta, me recuerda Sabor a hombre de Slavenka Drakulic. Si me pasas tu email te lo hago llegar. ; )
nice…