Antediluviano

Me escondo luego que el rayo cae del cielo. La luz se convierte en un ser musculoso que jadea y suda, que crece, que aumenta y que no se debilita. Una de las hijas del desierto queda petrificada como yo, pero sin encontrar cobijo. Observo la escena horrorizada, con el humo de los sacrificios entrándome por la nariz.

El hombre luminaria toma a la hembra de los hombros y la lanza al suelo. En un gesto furibundo la despoja de sus ropas. Mi cuerpo se estremece y aprieto los puños en la incertidumbre del relampagueo. Con el fulguro, el suelo tiembla y mis piernas se abren. Se revientan las raíces de los árboles cercanos; los ídolos de piedra se desmoronan; el fuego hace estragos en todas las campiñas de la tribu y toso. El pecho duele.

Entre la humareda y mis lágrimas, y los gritos de la hembra, descubro el plumaje de las alas del hombre. Le nacen desde la espalda fornida. Se baten en cada embestida. Se sacuden con cada estocada. Ella sangra.

Escondo con las manos mi virginidad en un intento desesperado. El pubis se me frota entre las palmas transpiradas y lloro. Aterrada suspiro. Otro rayo da cuenta de la nueva presencia que a mis espaldas se crece, se hace grande, jadea, agita las alas y se me mete dentro.

5 pensamientos sobre “Antediluviano”

  1. Yolanda. Wow. Que cosa tan brutal. Angeles voladores violadores! Que emoción. Lo más que me gusta es el huracán y toda la luz. Diatre. Es que estoy como boquiabierto de lo precioso. Pero algo me confunde, tiene que ser que veo tres personajes….

    El surrealismo es… wow. Ya sabes que me voy a copiar. Advertida…

    Por otro lado, yo no sabía que tu dibujabas…

  2. Joel, gracias por darte la vueltita por aquí. Eso de los ángeles es historia bíblica, padres de los llamados nefilim, seres antediluvianos. En efecto, son tres los personajes. Lo de dibujar es un vicio que acabo de retomar. Fui estudiante de la Liga de Arte de San Juan por allá por el 1980, cuando mi hermano y yo que vivíamos en Cataño tomábamos la lancha por un “dime” y ésta nos dejaba en Viejo SJ. Caminábamos entonces todos los sábados para ir a tomar nuestras clases de dibujo desde el puerto hasta la liga. En estos días me he puesto nostálgica e intenté a ver si me acordaba como hacer trazos. Parece que no lo he olvidado del todo.

  3. La Yola está de gala, esta es, en definitiva, la noche de gala de la Yola. García Marketing con su hombre alado que llega del mar, Juan Carlos Quiñones con sus ángeles con alas llenas de pulgas, el Libro de los ángeles arrasando en Borders y la Yola ahí… se siente… se siente, siempre presente… entre la foto de Ponce lluviosa y este relato no me decido, la foto la puse de screensaver y el relato todavía me da vueltas. brava, Yola, gran despedida de las vainas menstruales.

  4. Yola, Otra vez la hiciste. Tengo los ángeles revoloteándome las sienes. Ahora resulta que también dibujas, mañana me vas a decir que fuiste astronauta o algo así. ¿Hay algo que no sepas hacer? La verdad no sé que voy a hacer contigo. Adorarte como siempre supongo.

    Besos

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