Ahogada en verbos
no sé de acciones
exactas
para decirme arquitecta
He intentado maniobrar
las caricias en dos sílabas,
pero su roce
queda corto
ante esta fe calígrafa
Lamo los adjetivos
Digiero las comas
Ahora queda el recuerdo
de una ortografía que me quebranta
Fragmentada,
acudiré al conjuro que
se embucha en la tráquea
intentando extirpar
lo putrefacto
Correré zanjas entrecortadas
en la piel fresca
a ver si el buche
se desangra,
se despide,
me despoja,
trae calma…
Construir de los recuerdos no es tarea fácil y vaciarnos de ellos puede ser doloroso. Te invito a ver mis creaciones en http://escrituravehemente.blogspot.com
Ya era hora que usted se reportara por estos barrios. Me encanta tu eterna lucha con la palabra, esa batalla campal que te tiene arrebatada por tanto tiempo. Me tienes que avisar cuando saques ese poemario, o serie….Saludos
Qué bella: mucho cuerpo, como casi siempre. :wink:
Usted puede escribir con mayor efectividad si depone la retórica de la palabra nimbada o del efecto verbal contundente que me parece, creo, socava su voluntad de poner el cuerpo o la emotividad en el texto. “Ahogada en verbos” es una confesión puntual. Se podría entregar la palabra al ahogo desde su propia lógica o mantenerse nadando entre ellos. También ¿se podría escribir de todo ésto intentando que ese YO sentidor, sensible y retumbante abandone la escena? Siga escribiendo y sobre todo leyendo que se le siente el aliento.
No veo nada malo en la aparición (ni en la recurrencia) del ‘yo’ en este poema. ¿Por qué hay campañas en contra del ‘yo’? ¿Para qué privar este poema de su ‘yo’, dejándolo en alguna voz de origen más dudoso? De momento, prefiero ese ‘yo’ así, en femenino, como nos lo ofrece Karina.