andante

no es cuento chino el mar de sugestiones impreso en cada estructura artificial: un jardín de letreros floridos, la punta de lanza de la composición artística entre moda y color. no se requieren prefijos, ni sufijos para modificar la noción de un organismo incompleto, una serpiente que se enreda poco a poco, serpiente fragmentada, con pequeños huecos entre cada anillo venenoso que estructura su cuerpo, en cuyos espacios hay receptáculos para circuitos electrónicos, diseñados en virtud del poder del voltaje.

la calle es el espacio-tiempo definido y enmarcado para que la humanidad se bañe en perfume floral, se estampe la marca registrada, se vista de colores primaverales y adquiera un color suave, refrescante y listo para tomar.

el ojo penetra la urbe, recoge los residuos del pasado presentes. en las cunetas yace la decadencia líquida que va oscilando continuamente de confrontar a consumir, de consumir a conformar. es el polvo remanente de un veneno derramado que se pierde por el alcantarillado y se recoge en barriles para la construcción de artefactos que se conectan entre anillos de serpiente.

el andante supo montarse en el reptil y recorrer la urbanidad de la calle comprada. con sentido de dirección, enchufado a un dispositivo artificial, el cuerpo rebelde se hundió en el vacío quemante de la basura. el hedor incitó su vientre. como río sin cauce, brotó del estómago el vómito blancuzco de la inconformidad y emanó san juan de su boca.

6 pensamientos sobre “andante”

  1. Wow, un descanso, un suspiro es tu escrito.

    Me gustó este poema, sólo que, al estar en prosa, algunas oraciones se me hicieron demasiado largas.

    Sobre todo me gustó este párrafo:
    “la calle es el espacio-tiempo definido y enmarcado para que la humanidad se bañe en perfume floral, se estampe la marca registrada, se vista de colores primaverales y adquiera un color suave, refrescante y listo para tomar.”

    Lee el cuento Muebles “El Canario”, de Felisberto Hernández, un pianista uruguayo que se suicidó. Tiene algo que ver con tu poema. A mí me da mucha gracia porque yo vivo de ese mal tan horrible de la sociedad al que todo el mundo critica y la verdad es que me divierte ver cómo sucumben a él de todos modos, por más que tratan de resistírsele.

  2. me alegra que te guste. en realidad, nunca supe si ponerlo en verso o dejarlo en prosa. creo que como está es como mejor se sostiene.

  3. Alejo, que chevere, me gusta, precisamente porque es prosa codificada, como un edificio, se va construyendo la poesia con el peso de la palabra de ladrillos apilados, y no porque me lo dicta la estructura de poema per se.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *