Alameda

algo entre las orquídeas
no sé todavía qué
el viento estruja la veleta de colores
hay una niña que no conozco
regalos de color verde
me sorprenden los pétalos violetas de plantas nombradas en latín
ellas van abriéndose frente a mis ojos, pluscuamperfectas
sin una hoja seca que arrancar

no hay futuro denso o rojo
cierto
lo que tenemos hasta hoy es un río papagayo colmado de in-cer-ti-dum-bres
para mientras la luna es de queso
de tío Coyote
tenemos miedo de los reflectores
toda la luz alunada nos penetra
de noche

mañana,
comeremos dulces sin nombre
y me sentaré en tus piernas sobre una banca de la Alameda
a media vereda
y después de recibir volantes de distintas asociaciones de auto ayuda
como no nos importará lo que digan
nos diremos bajito:
“Esta es la ciudad más linda del mundo”

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