ahora, después

hoy vale más la sugerencia
que la palabra.
mucho más,
un quizás
que un sí definitivo.
un vientre que albergue
tu beso en mi sexo
en claro desafío al destino.
en este exacto momento
poblado de duda,
de reumas, de escaños,
del huraño y terrible
pasar de tus labios
en la misma piel que ya no arropa,
algún acuoso extraño escapa
de la comisura de mis ojos.
alguna mano tibia
aconseja enojo,
mientras amamanta deseo
mientras olvida olvido.
erguida de paredes no estructuradas
que estructuran en gris laberinto,
socorro sales aquí adentro,
para remediar las de allá afuera.
mañana,
la palabra será
sólo una sugerencia.

6 pensamientos sobre “ahora, después”

  1. Cierto. Está chévere. Lo de las líneas liporíticas soy yo proyectándome; ahora que lo releo me doy cuenta.
    Estoy vago para definir “líporis”. Aquí la experta en Tomás Eloy Martínez eres tú.
    Grajitos.

  2. Extreme.

    “Para referirse a la ‘vergüenza propia por el ridículo ajeno’, Padura utiliza líporis” — hey, entonces Padura y Eloy se fueron juntos a janguear.

    A mí también me gusta más “líporis” que “alépore”; suena más como “clítoris”.

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