Acuse de recibo

Pensaba en cómo a veces le gusta probar sus propios fluidos. Dos dedos entre los labios y luego a su boca. Pensaba además que conocía todos sus olores. Que podría describirlos en una historia corta para alguna revista. Pensaba y se miraba con un espejo entre los muslos aquellas irregularidades. Todo hueco, toda zanja, cada bulto, cada laceración. Pensaba además que debió haber pensado mejor aquello de tener sexo sin condón con aquel cabrón. Pero al final sigue siendo el mismo callejón sin salida, y todo pasa, qué carajo, con la dicha de que las lesiones van y vienen. De que si se chupa ella misma no se contagiará nuevamente. De que hay maneras de reinventar el sexo, qué carajo, si se tienen claras las periferias del contagio. Ya no hay nada preciso, no, creo que el vaivén de las lesiones es el vaivén de mi cuerpo cuando se tongonea entre otro cuerpo y no soy capaz de decirle que en mi entrepierna se articula un futuro determinante. O negro o blanco. Las posibilidades del gris quedan tajantes entre cada apertura que supura… Y no se hilvanan ya políticamente correctas las interacciones. Cada paso calculado para que el próximo no sea el acuse de recibo en carne… Y yo termine siendo el comodín de garantía.

9 pensamientos sobre “Acuse de recibo”

  1. sentimientos encontrados.

    Uy. Me gusta y me duele también. Pero hay algo que me molesta: “seguiremos informando”.

    Mira, todo esto me pasó cuando leí esto. Primero gustándose a sí misma. Dos dedos en los “labios” y luego a la boca. De pronto y de repentente la vi practicando auto-cunnilingus. Bastante flexible que me la imaginé. Entonces después sacó el espejo para mirarse el “hoyal”, el “zanjal” y de pronto aparecen los bultos y laceraciones como por arte de magia, como los barritos. Luego sigue la oración más literal del escrito: “Pensaba además que debió haber pensado mejor aquello de tener sexo sin condón con aquel cabrón.” Es como si no encajara la oración, pero que a la vez sin ella, como que nada de lo demás tiene sentido. Después me dió pena porque se chupaba sola, con el pensar en el cerebro de que no podría compartir aquellos fluidos con otro. Pero entonces decide que aquellas supuraciones no la detendrán y que hará lo imposible por saciar su necesidad sin que otros salgan heridos. Acuse de recibo, si les dejas las supuraciones en lay away estás segura que vendrán a buscar la devolución del dinero.

    no sé ni lo que digo.
    me voy.

    ps. aparte del viaje seudopornográfico slash guilt-trip slash “yo puedo”, para escribir este comentario traté de encontrar la traducción al español de cunninlingus. Encontré fellatio (felación), y cunnilinctus (en francés), pero no en español. Tengo como siete tabs abiertos en el firefox, resultados del search: “translation of the word cunnilingus in spanish” y “traducción al español cunnilingus”. Aparentemente es igual en los dos idiomas. Como radio. Anyway, eso es aparte.

    Ah! y por poco olvido decir por qué tengo sentimientos encontrados. Todo chévere hasta que me cambia de tercera a primera persona. eeeh. No sé. Me gusta. Pero como que me pegaste cuerno y encima de eso te infectaste y encima te acuestas conmigo otra vez. qué descaro. Pero no la culpo a la tercera persona, por cambiarse a primera, después de todo hace lo posible para saciarse con discreción y cuidado.

  2. adiós cará, karinísima, el certamen de micros eróticos es en el blog de al lado, pero esta bien, veo que la equivocación a la hora del send no está tan premeditada, acepto rechazos. besos encharcados, m

  3. Manuel: Me aterra el internet. Estos blogs parecen tener bocas grandes que me tragan. Nunca había visitado tu página hasta el día de hoy.Me quedo en Derivas por miedo a la antropofagia de la red. Estaré más pendiente en futuras ocaciones…o ¿todavía estoy a tiempo para publicar?

  4. kari: tiempo hay de más. ojalá te salga una bellaquera rica, mira que la estamos necesitando en esta urbanización de matronas beatas…

  5. uf!
    me encantó la imagen del principio, pensaba que iba a tomar otro rumbo.

    el texto en general me recordó un poco aquel otro texto de yolanda sobre el truco que le pega sida al sujeto protagonista.

    a mí el “aquél cabrón” me parece muy apropiado. después de todo, cómo llamarle sin que suene mal? por qué evitar que suene mal, si no se lo merece?

  6. Hay una exhibición, creo que es en marzo, de fotografía, que se titula “La No Galería”, organizada por el profesor de COPU Dorian Lugo. Ahí se exhibirán unas fotos de una mujer obesa, con barritos, bultos y demás, masturbándose. Pegan para ilustrar esto.

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