Acqua

Voy a acostarme solo cuando los cuerpos sean peces en el mar
y el bramido de la carne sea un susurro entre las piernas del oleaje.

Me acostaré por fin, cuando las manos se conviertan en medusas
y te escamen la crudeza con venenos olorosos a marisma.

Voy a poder dormir cuando las algas no me miren desde el fondo.

Cuando los líquidos se vuelvan una espuma submarina entre los labios de mi
sueño
y un caballo azul me diga que no existes.

Para ese entonces soñaré.
Cuando yo sea un mar de tierra fértil y tú, el salitre estéril de los cuerpos
y las aguas.

5 pensamientos sobre “Acqua”

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