3 pensamientos sobre “”

  1. Aparentemente se tiraron de la torre y se los llevó la tintorera del mar. Eso se dice entre las fritoleras, sobre todo desde que la madama Dulcecoco intuyó que nadie escribió la crónica del performance. Estaban ocupados con la descripción de los bellos espíritus salobres; exhaustos de caracolitos, alguitas y puertorriqueñidad.

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